Théobald Chartran · Public domain
Esta pintura de Théobald Chartran, realizada entre 1886 y 1889, representa al cirujano Ambroise Paré practicando la ligadura de las arterias a un arcabucero herido durante el sitio de Metz, en 1552. Presente en la ciudad sitiada junto a Francisco de Guisa, Paré perfeccionó y popularizó allí esta técnica, sustituyendo la cauterización con hierro candente o aceite hirviendo entonces habitualmente empleada para detener las hemorragias, reduciendo así considerablemente el dolor y la mortalidad de los heridos de guerra. Esta innovación quirúrgica, desarrollada a lo largo de sus sucesivas campañas militares, convertiría a Paré en una de las grandes figuras de la medicina renacentista y en el padre de la cirugía moderna. Pintada por un artista francés de finales del siglo XIX, la obra ilustra cómo la posteridad asoció de manera duradera el nombre de Paré con el heroísmo discreto de la atención a los combatientes, como contrapunto a las hazañas militares más resonantes del sitio.