Gaspar Bouttats · Public domain
Este grabado del grabador amberino **Gaspar Bouttats**, realizado en las últimas décadas del siglo XVII, representa el **asesinato de Enrique IV**, apuñalado en la calle de la Ferronnerie de París el 14 de mayo de 1610 por el monje fanático **François Ravaillac**, quien aprovechó un atasco del tráfico para acercarse al carruaje real. La composición, típica de los grabados narrativos de la época, transmite la agitación y el estupor de la escena callejera en el momento en que el regicida golpea al rey con varios navajazos. Producido solo unas décadas después de los hechos en los Países Bajos españoles, este grabado da testimonio de la rápida difusión, mediante la imagen impresa, de un acontecimiento que conmocionó a toda Europa y puso fin a un reinado de veintiún años.