Bibliothèque nationale de France (imprimé à Nuremberg) · CC BY-SA 4.0
Este grabado alemán, impreso en Núremberg ya en 1681, representa la entrada solemne de Luis XIV en Estrasburgo, cuya capitulación se había obtenido el 30 de septiembre de ese mismo año sin que se disparara un solo tiro. El rey y la reina María Teresa hicieron su entrada el 23 de octubre siguiente, en un episodio que numerosos historiadores consideran la cumbre del poder del Rey Sol en Europa. Esta anexión, lograda mediante la política de las cámaras de reunión más que por la guerra abierta, suscitó una indignación duradera entre las potencias vecinas.