Maarten van Heemskerck (attribution) · Public domain
Este grabado del siglo XVI, atribuido a Maarten van Heemskerck, representa la captura de Francisco I en la batalla de Pavía, el 24 de febrero de 1525, el episodio más resonante de las guerras de Italia libradas por el rey de Francia. Aquel día, el ejército francés, con veintiocho mil hombres, fue aniquilado en poco más de una hora por las tropas imperiales de Carlos V, tras una carga de caballería que el propio rey había dirigido personalmente contra los lansquenetes alemanes. Herido y derribado de su montura, Francisco I siguió combatiendo entre sus compañeros caídos hasta que la rendición se volvió inevitable, antes de ser hecho prisionero por el virrey de Nápoles, Carlos de Lannoy —la primera captura de un rey de Francia en un campo de batalla desde la de Juan II el Bueno en Poitiers, en 1356—. Realizada poco después de los hechos, esta imagen, contemporánea del episodio, transmite el enorme impacto que causó en toda Europa la noticia de la derrota y el cautiverio del soberano francés.