Johannes Lingelbach · Public domain
Esta pintura de Johannes Lingelbach, realizada en el siglo XVII, representa el saco de Roma, perpetrado a partir del 6 de mayo de 1527 por las tropas imperiales de Carlos V, entonces al mando del condestable de Borbón, antiguo vasallo del rey de Francia Francisco I convertido en rebelde. Muerto en los primeros instantes del asalto, Borbón dejó a un ejército sin jefe ni paga desatarse por la ciudad en un saqueo de una violencia inaudita, que había de durar casi un año y obligó al papa Clemente VII a refugiarse en el castillo de Sant'Angelo antes de capitular. Realizada aproximadamente un siglo después de los hechos, la obra se inscribe en una tradición pictórica que siguió dando forma dramática, mucho tiempo después, a este saqueo recordado como uno de los más violentos de la historia europea moderna. El episodio, ocurrido en pleno conflicto que enfrentaba a la liga de Cognac —de la que Francia formaba parte— con el emperador, conmocionó profundamente a toda Europa, incluido el propio Carlos V, que nunca había deseado semejante devastación.