
≈ –58 à –53 av. J.-C.
Las Guerras de las Galias comienzan en 58 a. C. con el mando de Julio César. Entre 58 y 53 a. C., una sucesión de campañas impone gradualmente la autoridad romana sobre gran parte del territorio galo.
César frena la migración helvecia en la zona de Genava y los derrota en el Arar y cerca de Bibracte. Ese mismo año derrota a Ariovisto en Alsacia.

Roma combate coaliciones belgas (axona/sabis), con victorias decisivas aunque costosas. El norte de la Galia entra progresivamente en la órbita romana.

Se extienden las operaciones:

César actúa contra usípetes y téncteros, cruza el Rin con un puente militar y lanza una primera expedición a Britania. Fue demostración de fuerza más que ocupación estable.

Aunque la expedición a Britania logra éxitos parciales, al volver estalla la gran revuelta de los eburones dirigida por Ambiórix. Una legión romana es aniquilada en Aduatuca.

César incrementa fuerzas, devasta territorios rebeldes y organiza asambleas galas para reafirmar su autoridad. La dominación romana se fortalece, pero sigue siendo inestable.
Entre 58 y 53 a. C., Roma avanza de forma decisiva en la Galia. Sin embargo, la conflictividad no desaparece. El escenario queda listo para la gran insurrección de 52 a. C..