[{"data":1,"prerenderedAt":70},["ShallowReactive",2],{"hreflang:/es/p/p8-antiguo-regimen/ch/p8ch1-luis-xiii-y-richelieu-la-afirmacion-del-absolutismo-1610-1643":3,"chapter:p8ch1:es":7,"chapters:p8:es":46},{"fr":4,"en":5,"es":6},"/p/p8-lancien-regime/ch/p8ch1-louis-xiii-et-richelieu-laffirmation-de-labsolutisme-1610-1643","/en/p/p8-ancien-regime/ch/p8ch1-louis-xiii-and-richelieu-the-assertion-of-absolutism-1610-1643","/es/p/p8-antiguo-regimen/ch/p8ch1-luis-xiii-y-richelieu-la-afirmacion-del-absolutismo-1610-1643",{"period":8,"chapter":21},{"id":9,"title":10,"titleEn":11,"titleEs":10,"range":12,"rangeEn":12,"rangeEs":12,"covers":13,"coverArtworkId":17,"cover":18},"p8","Antiguo Régimen","Ancien Regime","1610 → 1789",[14],{"filename":15,"url":16},"A Stag Hunt at Versailles","https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/a5/Martin%2C_Jean-Baptiste_%E2%80%94_A_Stag_Hunt_at_Versailles_%E2%80%94_c._1700.jpg","",{"fileName":15,"imageUrl":16,"filePageUrl":19,"sourceLabel":20},"https://commons.wikimedia.org/wiki/File:A%20Stag%20Hunt%20at%20Versailles","Wikimedia Commons",{"id":22,"title":23,"periodId":9,"html":24,"zooms":25,"thumbnailArtworkId":17,"hasEn":41,"isFallback":42,"coverFit":17,"coverPosition":17,"chronicle":43,"realm":17,"seoDescription":44,"thumbnailUrl":45},"p8ch1","Luis XIII y Richelieu: la afirmación del absolutismo (1610-1643)","\u003Cp>El \u003Cstrong>14 de mayo de 1610\u003C/strong>, el asesinato de \u003Cstrong>Enrique IV\u003C/strong> en la rue de la Ferronnerie llevó al trono a un niño de ocho años, \u003Cstrong>Luis XIII\u003C/strong>, bajo la regencia de su madre \u003Cstrong>María de Médici\u003C/strong>. Esta accesión prematura abría un período de incertidumbre que el reino, apenas salido de las guerras de religión, difícilmente podía permitirse: el nuevo rey no ejercería un poder personal real hasta siete años después, y aún necesitaría una década entera antes de encontrar, en la persona de un obispo poitevino destinado a la púrpura cardenalicia, el instrumento de gobierno que habría de redefinir la monarquía francesa.\u003C/p>\n\u003Cp>La herencia recibida por la regente fue rápidamente dilapidada. El tesoro pacientemente reconstituido por Sully bajo Enrique IV se evaporó en pocos años en pensiones y fastos cortesanos, mientras que la política exterior se invertía en favor de un acercamiento matrimonial con la España de los Habsburgo, antigua enemiga del reino. Esta fragilidad inicial se sumó a una inestabilidad crónica del poder: favoritos italianos asesinados, regente exiliada, favorito de caza encumbrado a la cima del Estado y luego arrastrado por la epidemia que él mismo había contribuido a propagar ante Montauban — el reino, durante casi dos décadas, pareció oscilar sin rumbo firme, revelándose cada equilibrio político tan precario como el anterior.\u003C/p>\n\u003Cp>El rasgo dominante de estos treinta y tres años fue, sin embargo, in fine, el inverso de esta inestabilidad inicial: un rey de temperamento melancólico y salud frágil encontró, en su alianza con el cardenal de Richelieu anudada en 1624, los medios de una afirmación de la autoridad real sin precedentes desde Enrique IV. Esta alianza, estrechada en la prueba de la Jornada de los Engañados, donde el rey eligió a su ministro contra su propia madre, se nutrió de un pragmatismo constante: la fuerza cuando se imponía, la negociación cuando bastaba, la represión ejemplar cuando la alta nobleza aún osaba desafiar abiertamente a la corona.\u003C/p>\n\u003Cp>El reinado se desplegó según cuatro ejes estrechamente entrelazados. En el plano interior, la lucha contra las pretensiones de la alta nobleza —desde las conjuras de Chalais y Montmorency hasta la última, la de Cinq-Mars— se acompañó de un desmantelamiento sistemático de sus medios de resistencia armada, plazas fuertes arrasadas y duelos prohibidos. En el plano religioso, el sitio de La Rochelle y luego la paz de Alès redujeron definitivamente a los protestantes a simples súbditos sin privilegios militares, cerrando un ciclo de guerras civiles de varias décadas. En el plano exterior, la anexión de Lorena y luego la entrada en guerra abierta contra España en 1635 comprometieron a Francia en la guerra de los Treinta Años, al precio del peligro extremo del año de Corbie, pero con la ambición asumida de romper el cerco habsbúrgico. En el plano dinástico, por último, el nacimiento inesperado del delfín Luis Dios-dado, en 1638, vino a garantizar, tras veintitrés años de incertidumbre, la perennidad de la casa de Borbón.\u003C/p>\n\u003Cp>Este reinado ocupa así un lugar de bisagra en la historia de la monarquía francesa: heredero directo de la pacificación enriqueña, prolongó su obra de reconstrucción del Estado dándole al mismo tiempo una dimensión nueva, la de un poder real ahora liberado de todo contrapoder nobiliario o religioso duradero. La muerte casi simultánea de Richelieu, en diciembre de 1642, y de Luis XIII, en mayo de 1643, cerró este capítulo con un último contraste revelador: allí donde la regencia de 1610 había tenido que transigir con un consejo que limitaba sus poderes, la que se abrió en 1643 para el joven Luis XIV se impuso desde el principio como absoluta — señal de que la obra de Richelieu había, en una generación, cambiado la naturaleza misma de la monarquía francesa, y sentado los fundamentos sobre los que el futuro Rey Sol construiría su propio reinado.\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>I. 1610–1615: la regencia de María de Médici, dilapidación de la herencia y fracaso de los estados generales\u003C/h2>\n\u003Cp>A la muerte de \u003Cstrong>Enrique IV\u003C/strong>, asesinado el 14 de mayo de 1610, la regencia recayó en su esposa \u003Cstrong>María de Médici\u003C/strong>, a quien el rey había designado ya el 20 de marzo, rodeada de un consejo de regencia de quince personas encargado de encuadrar su poder. Coronada en Saint-Denis la víspera misma del asesinato,\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/couronnement-marie-medicis-1610-rubens\" data-art-id=\"couronnement-marie-medicis-1610-rubens\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/56/Rubens_Pieter_Paul_Coronation_Of_Marie_De_Medici_To_Strengthen_Authority_Regent_louvre.jpg/960px-Rubens_Pieter_Paul_Coronation_Of_Marie_De_Medici_To_Strengthen_Authority_Regent_louvre.jpg\" alt=\"La coronación de María de Médici en Saint-Denis\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>La coronación de María de Médici en Saint-Denis: Peter Paul Rubens, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>fue confirmada en su cargo mediante un lecho de justicia celebrado ya el 15 de mayo, mientras el joven \u003Cstrong>Luis XIII\u003C/strong>, de ocho años, subía al trono; su coronación se celebró el 17 de octubre de 1610 en la catedral de Reims, culminando simbólicamente la transmisión del poder real. En los primeros tiempos, la regente se mostró prudente: el 22 de mayo, una declaración real confirmó el edicto de Nantes y los derechos de los protestantes, gesto de continuidad destinado a tranquilizar a un reino todavía marcado por las guerras de religión. Esta prudencia inicial, sin embargo, apenas duró: muy pronto, dos favoritos italianos, \u003Cstrong>Concino Concini\u003C/strong> y su esposa \u003Cstrong>Leonora Dori\u003C/strong>, llamada Galigaï, se impusieron en el entorno de la reina. Nombrado consejero de Estado ya el 26 de julio de 1610, Concini adquirió el marquesado de Ancre, los cargos de primer gentilhombre de la Cámara y de gobernador de Péronne, Roye y Montdidier, antes de ser elevado al rango de mariscal de Francia el 19 de noviembre de 1613 — un ascenso tan rápido como detestado, como atestigua la agresión de la que fue víctima ya en mayo de 1610, cuando unos clérigos parisinos lo apalearon en la calle.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/marie-medicis-concini-galigai-laplante\" data-art-id=\"marie-medicis-concini-galigai-laplante\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/22/MariadeMedici03.jpg\" alt=\"María de Médici, Leonora Galigaï y Concino Concini\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>María de Médici, Leonora Galigaï y Concino Concini: Charles Laplante, según Alphonse de Neuville, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Este ascenso de los favoritos se acompañó de una ruptura financiera y diplomática neta con la política enriqueña. El 26 de enero de 1611, \u003Cstrong>Sully\u003C/strong> dimitió de sus cargos de superintendente de finanzas y capitán de la Bastilla, dejando un tesoro de 16,5 millones de libras que la corte de la regente dilapidó rápidamente en pensiones y gastos suntuarios; el poder sobre los asuntos pasó entonces a \u003Cstrong>Nicolas de Villeroy\u003C/strong>, que lo conservó hasta 1614. En el plano exterior, María de Médici abandonó la orientación antihabsbúrgica del difunto rey para acercarse a la España católica: ya el 30 de abril de 1611, un tratado secreto firmado en Fontainebleau selló una alianza defensiva franco-española, lo bastante inquietante para los protestantes franceses como para que se reuniera una asamblea en Saumur, del 27 de mayo al 12 de septiembre de 1611, con el fin de elaborar un plan de organización política autónoma.\u003C/p>\n\u003Cp>Este acercamiento encontró su coronación en un doble matrimonio dinástico. El 29 de enero de 1612, la corte anunció oficialmente los esponsales de Luis XIII con la infanta \u003Cstrong>Ana de Austria\u003C/strong> y los de su hermana \u003Cstrong>Isabel de Francia\u003C/strong> con el príncipe de Asturias, futuro \u003Cstrong>Felipe IV de España\u003C/strong>. El tratado de Auxonne, firmado el 15 de febrero, arregló de paso las fronteras entre el reino y el Franco Condado español, mientras que un gran carrusel celebrado en la plaza Real del 5 al 7 de abril celebró fastuosamente la naciente alianza; el contrato matrimonial se firmó finalmente en Madrid el 22 de agosto de 1612. Esta política matrimonial también permitió a la regente reafirmar su autoridad sobre una nobleza levantisca: el 23 de mayo de 1612, el acuerdo de Montigny, negociado por Concini y Villeroy, autorizó el regreso a la corte del \u003Cstrong>príncipe de Condé\u003C/strong> y del conde de Soissons, en desacuerdo desde hacía varios años, a cambio de la aceptación de los matrimonios españoles y de diversas concesiones territoriales.\u003C/p>\n\u003Cp>Esta paz nobiliaria comprada se reveló precaria. El año 1613 vio recomponerse las tensiones en la corte —el 5 de enero, el caballero de Guise asesinó en la rue Saint-Honoré al barón de Luz, haciendo bascular la influencia en favor del partido proespañol de los Guise— antes de que Condé, llamado de nuevo el 28 de mayo, rompiera otra vez con el gobierno de la regente. El 13 de enero de 1614, abandonó la corte sin autorización; el 19 de febrero, publicó un manifiesto que justificaba su revuelta en nombre del «bien público», reunió a los duques de \u003Cstrong>Bouillon, Longueville, Mayenne, Nevers y Vendôme\u003C/strong>, y reclamó la revisión de los matrimonios españoles así como la convocatoria de los estados generales. Un intento de apoderarse de Poitiers, entre el 22 y el 27 de junio, fracasó ante la movilización de los habitantes organizada por el obispo de la ciudad. Al no poder vencer a los príncipes por la fuerza, María de Médici tuvo que negociar: el tratado de Sainte-Menehould, firmado el 15 de mayo de 1614, concedió a Condé 450.000 libras y el gobierno de Amboise, compensaciones comparables a sus aliados, y sobre todo la convocatoria de los estados generales que reclamaban — un precedente peligroso, en el que la revuelta armada se veía abiertamente recompensada.\u003C/p>\n\u003Cp>Mientras tanto, un lecho de justicia celebrado en el Parlamento de París había proclamado, el 2 de octubre de 1614, la mayoría de edad legal de Luis XIII, de trece años.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/majorite-louis-xiii-1614-rubens\" data-art-id=\"majorite-louis-xiii-1614-rubens\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4c/Peter_Paul_Rubens_047.jpg/960px-Peter_Paul_Rubens_047.jpg\" alt=\"La mayoría de edad de Luis XIII\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>La mayoría de edad de Luis XIII: Peter Paul Rubens, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>El 20 de octubre, en una ceremonia en la que la reina madre le «devolvía» simbólicamente los asuntos del reino, María de Médici no dejó por ello de juzgar a su hijo «demasiado débil de cuerpo y de espíritu» para gobernar solo, y conservó en la práctica el ejercicio del poder. Fue en este ambiguo clima —un rey legalmente mayor de edad pero todavía apartado de los asuntos— en el que se abrieron, una semana después, los estados generales, los últimos que la monarquía francesa habría de conocer antes de 1789.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/f4/Carte_de_la_France_divis%C3%A9e_par_les_12_Provinces_ou_Gouvernements%2C_comme_elle_furent_convocquez_aux_Estats_Generaux_de_ce_Royaume_l%27an_1614%2C_avec_les_noms_des_Bailliages_et_Senechauss%C3%A9es_despandant_de_chaque..._-_btv1b59717328.jpg/960px-thumbnail.jpg\" alt=\"Mapa de Francia dividida en las 12 provincias o gobiernos convocados a los estados generales de 1614\" class=\"kb-img-contain\">\n\u003Cem>Mapa de Francia dividida en las 12 provincias o gobiernos convocados a los estados generales de 1614: Anónimo, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Reunidos a partir del 27 de octubre de 1614 en el hôtel del Petit-Bourbon, tras tres días de ayuno y procesión, reunieron a 464 delegados repartidos en tres órdenes: 150 para el clero, entre ellos cinco cardenales y cuarenta y siete obispos, 132 gentilhombres para la nobleza, y 182 delegados, mayoritariamente oficiales de justicia y de finanzas, para el estado llano.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/alaux-etats-generaux-1614\" data-art-id=\"alaux-etats-generaux-1614\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8a/Jean_Alaux_-_Les_%C3%A9tats_g%C3%A9n%C3%A9raux_r%C3%A9unis_par_Louis_XIII%2C_27_octobre_1614.jpg\" alt=\"Los estados generales reunidos por Luis XIII, 27 de octubre de 1614\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Los estados generales reunidos por Luis XIII, 27 de octubre de 1614: Jean Alaux, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Los debates se cortaron en seco: el estado llano, por voz de delegados como \u003Cstrong>Jean Savaron\u003C/strong>, que describió a campesinos reducidos a «pacer la hierba como bestias» en Guyena y Auvernia, propuso reconocer la autoridad del rey de Francia como monarca de derecho divino, independiente de la del papa —prefiguración llamativa del absolutismo por venir, pero rechazada por el clero y la nobleza—. Las reivindicaciones concretas del estado llano (reducción de las tallas, supresión de la paulette) y de la nobleza también quedaron sin verdadera continuación; solo se concedió la publicación del concilio de Trento, y el anuncio, el 24 de marzo de 1615, de la supresión de la paulette chocó con la negativa de registro del Parlamento. La asamblea se disolvió el 23 de febrero de 1615 sobre este fracaso casi general, ilustrando la incapacidad de la monarquía francesa para reformarse por la vía representativa. Fue sin embargo dentro de esta asamblea estéril donde un joven obispo de veintinueve años, elegido diputado del clero poitevino el 24 de agosto de 1614 gracias al apoyo del secretario de la regente Denis Bouthillier, se hizo notar: en su discurso de clausura del 23 de febrero de 1615, \u003Cstrong>Armand du Plessis de Richelieu\u003C/strong> hizo el elogio del gobierno de María de Médici, atrayendo sobre sí una atención que, en los años siguientes, habría de trastocar el curso del reinado.\u003C/p>\n\u003Cp>🔍 \u003Cstrong>\u003Ca href=\"/es/zoom/p8ch1z0\">Zoom – Luis XIII: retrato de un rey melancólico\u003C/a>\u003C/strong>\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>II. 1615–1617: el matrimonio español, la segunda guerra civil y el asesinato de Concini\u003C/h2>\n\u003Cp>La alianza negociada desde 1612 encontró por fin su concreción dinástica. El 18 de octubre de 1615, Luis XIII se casó con \u003Cstrong>Ana de Austria\u003C/strong> por poderes en Burgos, antes de que el matrimonio se celebrara en persona en Burdeos el 25 de noviembre siguiente.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/chalette-mariage-louis-xiii-toulouse\" data-art-id=\"chalette-mariage-louis-xiii-toulouse\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7e/Jean_Chalette_Marriage_de_Louis_XIII_Toulouse.jpg\" alt=\"El matrimonio de Luis XIII y Ana de Austria\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>El matrimonio de Luis XIII y Ana de Austria: Jean Chalette, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Esta unión, que sellaba duraderamente el acercamiento franco-español, no bastó sin embargo para apaciguar a una nobleza siempre pronta a cuestionar la autoridad de la regente: ya en agosto de 1615, el \u003Cstrong>príncipe de Condé\u003C/strong> volvió a las armas, abriendo una segunda guerra civil que no había resuelto nada de lo que el tratado de Sainte-Menehould había intentado comprar el año anterior. El 6 de enero de 1616, sus tropas fueron derrotadas en Saint-Maixent, en Poitou, por el duque de Guise, sin que esta victoria militar pusiera fin al conflicto.\u003C/p>\n\u003Cp>La paz regresó por la negociación más que por las armas: los días 3 y 8 de mayo de 1616, el tratado de Loudun puso fin a esta segunda guerra civil, en condiciones aún más favorables para el príncipe rebelde que en Sainte-Menehould, ya que Condé obtuvo la presidencia del Consejo del rey además de un millón y medio de libras —más del triple de la suma concedida dos años antes, señal de la escalada del precio que la corona debía pagar en adelante por la paz nobiliaria—. Este triunfo fue sin embargo efímero: el 1 de septiembre de 1616, María de Médici, por consejo de sus ministros, hizo arrestar bruscamente a Condé, giro espectacular que mostraba cuán frágiles y reversibles seguían siendo los acuerdos de paz nobiliarios de este período. Pocas semanas después, el 25 de noviembre de 1616, una profunda reorganización ministerial vino a completar esta reafirmación de control: \u003Cstrong>Richelieu\u003C/strong>, ya destacado en los estados generales, fue nombrado secretario de Estado de Asuntos Exteriores y de Guerra, Claude Mangot se convirtió en canciller y Claude Barbin se hizo cargo de las finanzas —configuración que los contemporáneos designaban ya, no sin ironía, como el «ministerio Concini», tanto pesaba la influencia del favorito italiano sobre estos nombramientos.\u003C/p>\n\u003Cp>Esta omnipotencia de Concini, ya mariscal de Francia desde 1613, suscitaba sin embargo una hostilidad creciente entre los grandes del reino. El 2 de febrero de 1617, unos señores reunidos en Soissons dirigieron al rey una carta acusándolo abiertamente de saquear el tesoro real; el 18 de febrero, hubo que redactar una declaración real ante tres ejércitos levantados por los Grandes contra el de la corte. Fue en este clima de crisis abierta cuando \u003Cstrong>Charles d’Albert de Luynes\u003C/strong> organizó el golpe de fuerza que habría de trastocar el equilibrio del poder. Convertido en allegado del joven rey por su pasión común por la caza, Luynes ya se había visto confiado el mando del Louvre en 1615 antes de ser nombrado gran halconero de Francia el 30 de octubre de 1616 y gobernador de Amboise; fue apoyándose en esta posición como organizó, el 24 de abril de 1617, el asesinato de Concini por \u003Cstrong>Vitry\u003C/strong>, capitán de las guardias.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/leloir-assassinat-concini-1901\" data-art-id=\"leloir-assassinat-concini-1901\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e4/Maurice_Leloir_-_L%E2%80%99assassinat_de_Concini.jpg\" alt=\"El asesinato de Concini\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>El asesinato de Concini: Maurice Leloir, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Luis XIII, entonces de quince años y medio, tomó de inmediato en sus manos los asuntos del Estado; Richelieu, demasiado estrechamente asociado al ministerio caído, fue destituido, mientras Luynes se imponía como el nuevo hombre fuerte del reinado. Las consecuencias de este golpe de Estado se desplegaron en apenas unas semanas: ya el 25 de abril, \u003Cstrong>Guillaume du Vair\u003C/strong> se convirtió en canciller de Francia, cargo que conservó hasta 1621; el 3 de mayo, María de Médici fue exiliada a Blois; y el 8 de julio, \u003Cstrong>Leonora Dori\u003C/strong>, esposa de Concini y confidente de la reina madre, fue decapitada y luego quemada en la plaza de Grève, condenada por crimen de lesa majestad divina y humana —las acusaciones de brujería planteadas durante su proceso solo sirvieron de pretexto político—. Interrogada sobre el ascendiente que ejercía sobre la reina madre, había respondido a los jueces: «Mi arte es el ascendiente de un alma fuerte sobre un espíritu débil». En el espacio de unos meses, la regencia de hecho que se había prolongado mucho más allá de la mayoría de edad legal del rey llegaba así brutalmente a su fin.\u003C/p>\n\u003Cp>🔍 \u003Cstrong>\u003Ca href=\"/es/zoom/p8ch1z1\">Zoom – El matrimonio de Luis XIII y Ana de Austria: una unión largamente aplazada\u003C/a>\u003C/strong>\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>III. 1617–1621: el gobierno de Luynes, la «guerra de la madre y el hijo» y las primeras campañas hugonotas\u003C/h2>\n\u003Cp>Convertido en el hombre fuerte del reino, Luynes dedicó sus primeros años de poder a neutralizar metódicamente los apoyos de María de Médici, ahora exiliada en Blois. En la primavera de 1618, denunció la correspondencia que \u003Cstrong>Claude Barbin\u003C/strong>, antiguo contralor general de finanzas, seguía manteniendo con la reina madre; Barbin fue condenado al destierro el 30 de agosto, pena que el rey conmutó por prisión perpetua. Richelieu, demasiado identificado con el bando de María de Médici, también fue apartado: exiliado a Aviñón el 7 de abril de 1618, no llegó allí hasta el 16 de mayo. Esta marginación metódica no logró, sin embargo, sofocar duraderamente la ambición de la reina madre: en la noche del 21 al 22 de febrero de 1619, se fugó del castillo de Blois y se reunió en Angulema con el duque de \u003Cstrong>Épernon\u003C/strong>, abriendo lo que se llamó la primera «guerra de la madre y el hijo». Llamado de urgencia, Richelieu llegó a Angulema el 27 de marzo para negociar una salida pacífica, que se encontró el 30 de abril con el tratado de Angulema: Luis XIII perdonó a su madre y le concedió el gobierno de Anjou.\u003C/p>\n\u003Cp>Esta reconciliación resultó, como las anteriores, efímera. Un segundo conflicto estalló ya en 1620: el 10 de julio, Luis XIII marchó en persona contra los grandes sublevados en Normandía, antes de que el ejército real infligiera, el 7 de agosto, una derrota decisiva al de María de Médici en la batalla de los \u003Cstrong>Ponts-de-Cé\u003C/strong>, cerca de Angers. Tres días después, el 10 de agosto, el tratado de Angers selló una nueva reconciliación, esta vez más duradera, entre el rey y su madre. Fortalecido por esta victoria, Luis XIII se volvió hacia otro asunto pendiente desde hacía décadas: el estatuto religioso del Bearne, que había permanecido en gran parte protestante desde el reinado de Juana de Albret. Recibido en Pau el 19 de octubre de 1620, hizo publicar allí al día siguiente el edicto de Pau, que reunía el Bearne, la Baja Navarra y el Donezán al dominio de la corona de Francia y restablecía allí el culto católico.\u003C/p>\n\u003Cp>Este gesto, vivido por los protestantes del reino como una provocación directa, precipitó la crisis que se venía gestando desde hacía años. Reunido en Alès del 6 de octubre al 2 de diciembre de 1620, un sínodo de las Iglesias reformadas adoptó los cánones de Dordrecht, marcando una reorganización doctrinal de gran envergadura; luego, el 25 de diciembre de 1620, la asamblea protestante de La Rochelle decidió tomar las armas en ocho «círculos» hugonotes repartidos por el territorio, rompiendo abiertamente con la corona. La revuelta se abrió el 10 de febrero de 1621 con la toma de Privas, dirigida por los duques de \u003Cstrong>Rohan\u003C/strong> y de \u003Cstrong>Bouillon\u003C/strong>. A partir del 18 de abril, Luynes y el rey marcharon en persona contra las plazas protestantes del Mediodía: el sitio de Saint-Jean-d’Angély, del 30 de mayo al 25 de junio, concluyó con la abolición de sus privilegios comunales y el arrasamiento de sus fortificaciones; el de Clairac, del 23 de julio al 4 de agosto, cayó a su vez. Nombrado condestable de Francia el 2 de abril de 1621, Luynes emprendió luego el sitio de \u003Cstrong>Montauban\u003C/strong> a partir del 17 de agosto, movilizando un ejército real de 20.000 a 25.000 hombres apoyado por 38 cañones contra apenas 6.000 defensores hugonotes atrincherados tras 40 piezas y 32 culebrinas. El sitio, sin embargo, se convirtió en un desastre: una epidemia de fiebre purpúrea, probablemente escarlatina, asoló el campamento sitiador con mucha más eficacia que los defensores de la ciudad, causando entre 8.000 y 15.000 muertos en las filas reales frente a unos 1.500 del lado montalbanés, antes de que Luis XIII se resignara a levantar el sitio a principios de noviembre. Esta misma epidemia habría de llevarse al propio Luynes pocas semanas después, el 15 de diciembre de 1621, en Longueville. Esta desaparición brutal cerró cinco años de gobierno personal del favorito y reabrió, casi de inmediato, la escena política a Richelieu.\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>IV. 1621–1624: la irresistible ascensión de Richelieu, de la muerte de Luynes a la toma del Consejo\u003C/h2>\n\u003Cp>A la muerte de Luynes, Luis XIII, decidido en adelante a implicarse más en la conducción de los asuntos, se negó a vincularse de nuevo a un favorito único: gobernó con un equipo de ministros compuesto por el canciller \u003Cstrong>Nicolas Brûlart de Sillery\u003C/strong>, su hijo el marqués de \u003Cstrong>Puisieux\u003C/strong>, y \u003Cstrong>Charles de La Vieuville\u003C/strong>. Este gobierno colegiado tuvo primero que concluir la obra inacabada de Luynes contra los hugonotes. El sitio de \u003Cstrong>Montpellier\u003C/strong>, abierto el 31 de agosto de 1622, conoció su episodio más disputado el 2 de septiembre, cuando las tropas del príncipe de \u003Cstrong>Condé\u003C/strong> se apoderaron de la colina de Saint-Denis que dominaba la ciudad; el duque de \u003Cstrong>Rohan\u003C/strong>, jefe de la resistencia protestante, se resolvió finalmente a negociar su rendición el 10 de octubre. El edicto de pacificación de Montpellier, firmado el 18 de octubre de 1622, puso fin a esta primera guerra hugonota, dejando a los protestantes solo dos plazas de seguridad: \u003Cstrong>La Rochelle y Montauban\u003C/strong> —un retroceso territorial considerable respecto de las garantías del edicto de Nantes.\u003C/p>\n\u003Cp>Mientras se cerraba este conflicto militar, Richelieu proseguía en otro terreno una ascensión tan rápida como discreta. El 29 de agosto de 1622, fue elegido prior de la Sorbona, consolidando su autoridad en el mundo eclesiástico —cargo que honró haciendo reconstruir los edificios del colegio y la capilla donde habría de ser enterrado tras su muerte, gesto que le valió ser celebrado como un segundo fundador de la institución junto a su fundador medieval, Robert de Sorbon.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/richelieu-hommages-robert-sorbon-huret\" data-art-id=\"richelieu-hommages-robert-sorbon-huret\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/a7/Le_cardinal_de_Richelieu_recevant_les_hommages_de_Robert_de_Sorbon.jpg\" alt=\"El cardenal de Richelieu recibiendo los homenajes de Robert de Sorbon\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>El cardenal de Richelieu recibiendo los homenajes de Robert de Sorbon: Grégoire Huret, Licencia CC BY-SA 4.0 \u003Ca href=\"https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0\">https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0\u003C/a>, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Una semana después, el 5 de septiembre, el papa lo nombró cardenal, otorgándole por fin el rango que lo distinguía de los simples obispos y ministros. Fortalecido por este nuevo prestigio, Richelieu se dedicó activamente a favorecer el regreso a la gracia real de \u003Cstrong>María de Médici\u003C/strong>, cuya reconciliación con su hijo y reintegración progresiva al Consejo del rey orquestó pacientemente —un servicio político que pronto le sería devuelto con creces—. El año 1623 vio suceder aún más remodelaciones ministeriales sin que ningún hombre se impusiera duraderamente: La Vieuville se convirtió en superintendente de finanzas el 21 de enero, Sillery fue confirmado canciller dos días después, mientras que el tratado de París, firmado el 7 de febrero con Saboya, Venecia y los cantones suizos a propósito de la Valtelina, anunciaba ya los grandes desafíos de política exterior frente a los Habsburgo que pronto habrían de dominar el ministerio de Richelieu.\u003C/p>\n\u003Cp>Este gobierno sin verdadero jefe se derrumbó bruscamente a comienzos de 1624. El 2 de enero, Sillery y su hijo Puisieux fueron destituidos; Étienne d’Aligre les sucedió como guardasellos ya el 6 de enero. Fue en este contexto de inestabilidad ministerial cuando Richelieu franqueó la etapa decisiva de su ascensión: el 29 de abril de 1624, fue el propio La Vieuville, buscando asegurarse un aliado capaz de contrarrestar la influencia de María de Médici, quien lo hizo entrar en el Consejo de arriba, la instancia restringida donde se decidían los asuntos más importantes del reino —contra el parecer de la reina madre, que hubiera preferido verse allí única dueña del juego—. Este cálculo se volvió en apenas unos meses contra su autor: aprovechando la creciente impopularidad de La Vieuville, que se había enemistado con buena parte de la corte al querer revisar las pensiones pagadas a los grandes del reino, Richelieu maniobró para hacerlo apartar. Convocado a Saint-Germain-en-Laye, La Vieuville fue arrestado el 13 de agosto de 1624 bajo la acusación de malversaciones financieras e internado en el castillo de Amboise; Richelieu tomó entonces el control efectivo del Consejo, inaugurando un ministerio que habría de durar hasta su muerte, dieciocho años después.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/richelieu-triple-portrait-champaigne\" data-art-id=\"richelieu-triple-portrait-champaigne\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c6/Philippe_de_Champaigne_-_Triple_Portrait_of_Richelieu_-_WGA4724.jpg/960px-Philippe_de_Champaigne_-_Triple_Portrait_of_Richelieu_-_WGA4724.jpg\" alt=\"Triple retrato del cardenal de Richelieu\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Triple retrato del cardenal de Richelieu: Philippe de Champaigne y taller, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>El padre \u003Cstrong>José\u003C/strong> —François Leclerc du Tremblay, capuchino convertido en su confidente más íntimo— lo acompañó desde esta fecha en el ejercicio del poder, hasta el punto de que los contemporáneos pronto lo apodaron su «Eminencia gris». El programa que se fijó entonces, tal como habría de resumirlo él mismo en sus Memorias, cabía en una frase: «emplear toda mi industria y toda la autoridad que le placiera darme para arruinar al partido hugonote, rebajar el orgullo de los grandes, reducir a todos sus súbditos a sus deberes y elevar su nombre entre las naciones extranjeras al punto en que debía estar» —un programa en cuatro apartados que los dieciocho años siguientes habrían de emplearse, metódicamente, en realizar.\u003C/p>\n\u003Cp>🔍 \u003Cstrong>\u003Ca href=\"/es/zoom/p8ch1z2\">Zoom – Richelieu, retrato de un hombre de Estado\u003C/a>\u003C/strong>\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>V. 1624–1629: Richelieu en el poder, la conjura de Chalais, el sitio de La Rochelle y la paz de Alès\u003C/h2>\n\u003Cp>El primer apartado del programa de Richelieu, arruinar al partido hugonote, encontró rápidamente materia sobre la que ejercerse. Ya en enero de 1625, \u003Cstrong>Henri II de Rohan\u003C/strong> sublevó el Languedoc mientras su hermano \u003Cstrong>Benjamin de Rohan, llamado Soubise\u003C/strong>, se apoderaba de las islas de Ré y de Oléron y, el 17 de enero, realizaba un golpe de mano sobre el Blavet capturando varios navíos reales. Esta revuelta se derrumbó el 14 de septiembre, cuando la flota de Soubise fue derrotada ante la isla de Ré, obligándolo a huir a Inglaterra.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/bataille-saint-martin-de-re-1625\" data-art-id=\"bataille-saint-martin-de-re-1625\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/20/Battle_of_Saint-Martin-de-R%C3%A9%2C_%C3%8Ele_de_R%C3%A9_and_La_Rochelle%2C_1625_RCIN_722017_%28cropped%29.jpg\" alt=\"Batalla de Saint-Martin-de-Ré\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Batalla de Saint-Martin-de-Ré: Antoine Crues (editor), Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>En otro frente, la firmeza del rey también se manifestó frente a los Habsburgo: reunido en consejo en Fontainebleau el 29 de septiembre de 1625, Luis XIII se mostró intransigente sobre la cuestión de la Valtelina, ese cerrojo alpino cuyo control condicionaba las comunicaciones entre las posesiones españolas y austríacas —un asunto llamado a resurgir en los años siguientes.\u003C/p>\n\u003Cp>El segundo apartado del programa, rebajar el orgullo de los grandes, conoció su primera prueba de fuerza ya en 1626. Contrariados por el proyecto de matrimonio entre \u003Cstrong>Gastón de Orleans\u003C/strong>, hermano menor del rey, y la señorita de Montpensier, varios grandes del reino, encabezados por \u003Cstrong>Marie de Rohan, duquesa de Chevreuse\u003C/strong>, urdieron una conjura destinada a asesinar a Richelieu y, según ciertas confidencias, a destituir a Luis XIII en favor de su hermano. \u003Cstrong>Henri de Talleyrand, conde de Chalais\u003C/strong>, amigo de infancia del rey, se comprometió en ella al punto de prometer asestar él mismo el primer golpe; asaltado por el remordimiento, terminó por confiarse a su tío, quien lo instó de inmediato a confesarlo todo. Chalais fue arrestado en el castillo de Nantes el 8 de julio de 1626, al mismo tiempo que los hermanos de Vendôme y el mariscal de Ornano; fue decapitado en Nantes el 19 de agosto, revelándose la ejecución, confiada a un verdugo improvisado, particularmente penosa.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/luyken-execution-chalais-1626\" data-art-id=\"luyken-execution-chalais-1626\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/71/Jan_Luyken_Martyrs_Theater_Chalais_execution_1685.png\" alt=\"La ejecución del conde de Chalais\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>La ejecución del conde de Chalais: Jan Luyken, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Tras esta conjura, Richelieu hizo promulgar, el 6 de febrero y el 2 de junio de 1626, dos ordenanzas que prohibían los duelos bajo pena de muerte, luego, el 31 de julio, una declaración de Nantes que prescribía la destrucción de todas las fortalezas y murallas de ciudades no situadas en las fronteras del reino —medidas destinadas a privar duraderamente a la alta nobleza de sus medios de resistencia armada.\u003C/p>\n\u003Cp>Quedaba el tercer apartado, la sumisión definitiva de las plazas de seguridad protestantes. La ocasión la dio la propia Inglaterra: el 12 de julio de 1627, una flota de un centenar de navíos y 6.000 soldados al mando del duque de \u003Cstrong>Buckingham\u003C/strong> desembarcó en la isla de Ré para apoyar a La Rochelle y sitiar la ciudadela de Saint-Martin-de-Ré, defendida por \u003Cstrong>Jean de Toiras\u003C/strong> al frente de 1.200 infantes y 200 jinetes; la expedición inglesa se atascó, diezmada por la enfermedad a razón de cuarenta y cinco a cincuenta muertos por semana. Fue en este contexto cuando Richelieu, tomando como pretexto el pacto concluido entre La Rochelle e Inglaterra, ordenó el 10 de septiembre el sitio de la propia ciudad; Luis XIII se presentó en persona ante sus murallas el 12 de octubre.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/portrait-louis-xiii-siege-rochelle-1628\" data-art-id=\"portrait-louis-xiii-siege-rochelle-1628\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c5/Portrait_de_Louis_XIII_%281601-1643%29%2C_roi_de_France%2C_au_si%C3%A8ge_de_la_Rochelle%2C_en_1628.jpg\" alt=\"Retrato de Luis XIII en el sitio de La Rochelle, en 1628\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Retrato de Luis XIII en el sitio de La Rochelle, en 1628: Anónimo, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Las tropas reales desembarcaron a su vez en la isla de Ré el 30 de octubre para acabar de rechazar a Buckingham, que se resignó a reembarcar en noviembre tras sufrir grandes pérdidas. El 30 de noviembre, el ingeniero \u003Cstrong>Clément Métezeau\u003C/strong> y el empresario parisino Jean Thirot propusieron a Richelieu una obra de una envergadura sin precedentes: un dique perpendicular de unos 1.400 a 1.500 metros, que cerraba el canal del puerto, ancho de 1.600 metros, alto de 20 metros, ancho de 16 metros en la base, construido por hasta 4.000 obreros y soldados y apoyado en cincuenta y nueve navíos hundidos y mamposteados. Esta hazaña técnica cortó a La Rochelle de todo socorro marítimo inglés y selló, más certeramente que los asaltos, la suerte de la ciudad.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/metezeau-digue-richelieu-schomberg-bassompierre\" data-art-id=\"metezeau-digue-richelieu-schomberg-bassompierre\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8e/Cl%C3%A9ment_II_M%C3%A9t%C3%A9zeau_Richelieu_Schomberg_Bassompierre_le_si%C3%A8ge_de_La_Rochelle.jpg\" alt=\"Métezeau mostrando los planos del dique de La Rochelle a Richelieu, Schomberg y Bassompierre\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Métezeau mostrando los planos del dique de La Rochelle a Richelieu, Schomberg y Bassompierre: François Hippolyte Debon, Licencia CC BY-SA 4.0 \u003Ca href=\"https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0\">https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0\u003C/a>, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/richelieu-digue-la-rochelle-motte-1881\" data-art-id=\"richelieu-digue-la-rochelle-motte-1881\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c9/Richelieu_La_Rochelle_1881_Henri_Motte_1847_1922.jpg\" alt=\"Richelieu en el dique de La Rochelle\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Richelieu en el dique de La Rochelle: Henri-Paul Motte, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>El sitio se instaló entonces en la duración y el hambre. En mayo de 1628, los sitiados, al límite de sus recursos, se resolvieron a expulsar a las «bocas inútiles» —mujeres, niños, ancianos— que perecieron en su mayoría por falta de socorro; el 2 de mayo, \u003Cstrong>Jean Guiton\u003C/strong> se convirtió en alcalde de la ciudad y juró «atravesar el corazón del primero que hablara de rendirse».\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/guiton-hotel-ville-exhorte-concitoyens\" data-art-id=\"guiton-hotel-ville-exhorte-concitoyens\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7a/Le_maire_Jean_Guiton_sur_les_marches_de_l%27H%C3%B4tel_de_Ville_exhorte_ses_concitoyens_%C3%A0_ne_pas_se_rendre.jpg\" alt=\"El alcalde Jean Guiton exhorta a sus conciudadanos a no rendirse\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>El alcalde Jean Guiton exhorta a sus conciudadanos a no rendirse: Pierre-Louis-Omer Charlet, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Dos intentos navales ingleses de abastecimiento, uno bajo Lord Denbigh entre el 11 y el 19 de mayo, el otro bajo Lord Lindsey entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre, fracasaron uno tras otro ante el dique. La población de la ciudad, de unos 28.000 habitantes al comienzo del sitio, se encontraba reducida a unos 5.000 supervivientes cuando Guiton y el consejo municipal se resolvieron por fin, el 26 de octubre de 1628, a pedir clemencia; las tropas reales entraron en el puerto el 1 de noviembre, tras catorce meses de sitio. La Rochelle perdió sus fortificaciones y sus privilegios municipales, pero conservó la libertad de su culto. Esta victoria abrió el camino a un arreglo global: el 28 de junio de 1629, el edicto de gracia de Alès retiró definitivamente a los protestantes sus privilegios militares —derecho de reunirse, de mantener plazas de seguridad— dejándoles al mismo tiempo la libertad de conciencia y de culto, salvo en París, cerrando así un ciclo de revueltas abierto ocho años antes. Pocos meses después, el 21 de noviembre de 1629, Richelieu fue nombrado oficialmente principal ministro de Estado, y luego nombrado duque y par de Francia el 26 de noviembre —consagración institucional de un poder que la caída de La Rochelle había, de hecho, ya asentado sin reparto.\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>VI. 1630–1632: la Jornada de los Engañados y la revuelta de Montmorency\u003C/h2>\n\u003Cp>Resuelta la cuestión religiosa, una nueva fractura dividió pronto al poder real: la de la política exterior. Esta fractura tenía su origen en Italia: a la muerte, el 26 de diciembre de 1627, del duque \u003Cstrong>Vicente II de Gonzaga\u003C/strong>, sin descendencia directa, la sucesión del ducado de Mantua y del Montferrato se había visto disputada entre la rama menor de los \u003Cstrong>Nevers\u003C/strong>, que el propio Vicente II había designado y que apoyaba Francia, y la de los \u003Cstrong>Guastalla\u003C/strong>, respaldada por el emperador \u003Cstrong>Fernando II de Habsburgo\u003C/strong> —España y Austria temían que un aliado de Francia se instalara en esa ruta estratégica hacia el Milanesado—. Comprometida militarmente en Italia desde febrero de 1630 —el ejército francés había cruzado el Mont-Cenis el 23 de febrero, tomado Pinerolo el 22 de marzo y luego su ciudadela el 30, antes de que Luis XIII, negándose a devolverla a España, declarara oficialmente la guerra a los Habsburgo el 26 de abril—, esta guerra de Sucesión de Mantua enfrentaba ahora dos líneas irreconciliables en la cúspide del Estado francés. \u003Cstrong>María de Médici\u003C/strong> y el partido llamado de los «devotos», preocupados ante todo por preservar la paz con la España católica, exigían el cese de las hostilidades; Richelieu, por el contrario, pretendía proseguir la lucha contra el cerco habsbúrgico, aun a riesgo de aliarse con potencias protestantes. Este conflicto italiano solo encontró su desenlace en la primavera siguiente: el 6 de abril de 1631, el tratado de Cherasco, negociado bajo la mediación del legado pontificio \u003Cstrong>Julio Mazarino\u003C/strong> —esta fue su primera aparición en la escena diplomática francesa—, confirmó al duque de Nevers en la posesión de Mantua y cedió a Francia la plaza fuerte de Pinerolo, puerta de entrada estratégica hacia la llanura del Po.\u003C/p>\n\u003Cp>Este desacuerdo de fondo culminó en el episodio que quedó célebre bajo el nombre de \u003Cstrong>Jornada de los Engañados\u003C/strong>, los días 10 y 11 de noviembre de 1630. Aprovechando una enfermedad del rey que lo había tenido postrado en cama varias semanas, María de Médici, unida a \u003Cstrong>Gastón de Orleans\u003C/strong> y a la reina \u003Cstrong>Ana de Austria\u003C/strong>, intentó arrancar a Luis XIII, en el palacio de Luxemburgo, la desgracia definitiva de Richelieu.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/leloir-richelieu-journee-des-dupes\" data-art-id=\"leloir-richelieu-journee-des-dupes\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/5e/Maurice_Leloir_-_Richelieu_-_Journ%C3%A9e_des_Dupes.jpg/960px-Maurice_Leloir_-_Richelieu_-_Journ%C3%A9e_des_Dupes.jpg\" alt=\"Richelieu, Luis XIII y María de Médici en la Jornada de los Engañados\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Richelieu, Luis XIII y María de Médici en la Jornada de los Engañados: Maurice Leloir, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>El rey pareció ceder primero. Al día siguiente, 11 de noviembre, Richelieu se dirigió él mismo a Luxemburgo para presentar su dimisión ante la reina madre; al encontrar las puertas cerradas, entró por una puerta trasera y sorprendió a María de Médici y a Luis XIII en plena conversación. El rey, turbado por esta irrupción, se retiró poco después a su modesto pabellón de caza de Versalles —mucho antes de que este se convirtiera en el gran castillo—, adonde el cardenal fue a reunirse con él para defender su causa; al término de esta entrevista, Luis XIII cambió de parecer y decidió mantenerlo en su cargo, arruinando de paso las esperanzas de quienes, en París, ya habían dado por perdido al ministro y habían acudido a felicitarlo por su anunciada caída, de donde proviene el nombre dado a esta jornada. La represión fue rápida e implacable con el partido vencido: \u003Cstrong>Michel de Marillac\u003C/strong>, guardasellos y principal artífice político del bando devoto, fue arrestado ya el 21 de noviembre de 1630 y murió en prisión el 7 de agosto de 1632, mientras que su medio hermano \u003Cstrong>Louis de Marillac\u003C/strong>, mariscal entonces al frente del ejército del rey en Italia, también fue arrestado en el otoño de 1630; condenado a muerte por malversaciones el 8 de mayo de 1632, fue decapitado en la plaza de Grève dos días después. La propia María de Médici, exiliada a Compiègne el 23 de febrero de 1631, abandonó definitivamente el reino hacia los Países Bajos el 18 de julio siguiente, sin regresar jamás.\u003C/p>\n\u003Cp>Gastón de Orleans, hermano del rey y por tanto más difícil de castigar, eligió por su parte la vía de la ruptura abierta: abandonó la corte hacia Orleans el 30 de enero de 1631, huyó hacia el Franco Condado a mediados de marzo, y luego lanzó desde Nancy, el 30 de mayo, un manifiesto hostil a Richelieu, antes de reunirse con su madre en Bruselas el 5 de agosto. Richelieu, sin embargo, salió reforzado de esta crisis: nombrado duque y par el 4 de septiembre de 1631, fue nombrado gobernador de Bretaña el 16 de septiembre. Al año siguiente, Gastón regresó a Francia decidido a enfrentarse: tras haberse casado en secreto con Margarita de Lorena el 3 de enero de 1632, lanzó el 13 de junio, desde Andelot, un nuevo llamamiento a las armas, al que respondió \u003Cstrong>Henri II de Montmorency\u003C/strong>, gobernador de Languedoc y ahijado de Enrique IV, quien declaró su apoyo a la causa en una asamblea celebrada en Pézenas el 22 de julio; los dos hombres unieron sus fuerzas en Lunel el 30 de julio.\u003C/p>\n\u003Cp>Esta última gran revuelta de la alta nobleza contra la autoridad de Richelieu se derrumbó en pocas semanas. El 1 de septiembre de 1632, el ejército rebelde fue aplastado en la batalla de \u003Cstrong>Castelnaudary\u003C/strong> por el mariscal \u003Cstrong>Schomberg\u003C/strong>; Montmorency, gravemente herido, fue hecho prisionero en ella.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/montmorency-bataille-castelnaudary-1632-philippoteaux\" data-art-id=\"montmorency-bataille-castelnaudary-1632-philippoteaux\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/89/Duke_Henry_II_of_Montmorency_at_the_battle_of_Castelnaudary%2C_1632.jpg\" alt=\"El duque Henri II de Montmorency en la batalla de Castelnaudary\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>El duque Henri II de Montmorency en la batalla de Castelnaudary: Henri Félix Emmanuel Philippoteaux, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Gastón, abandonando a su aliado a su suerte, obtuvo su propio perdón en Béziers el 29 de septiembre, antes de huir de nuevo hacia Bruselas el 6 de noviembre. Montmorency, en cambio, no habría de conocer indulgencia alguna: pese a los llamamientos a la clemencia venidos de todo el reino, Richelieu se mantuvo inflexible, no concediendo al rey más que la celebración a puerta cerrada de la ejecución en lugar de su realización pública. Condenado por el parlamento de Toulouse, Henri II de Montmorency fue decapitado en el patio del Capitolio el 30 de octubre de 1632, a los treinta y siete años; con él se extinguió el ducado-parato de Montmorency, cuyo título pasó a su hermana Charlotte-Marguerite, princesa de Condé. Esta ejecución, la última de un señor tan grande por causa de rebelión armada, cerró definitivamente el ciclo de revueltas nobiliarias abierto quince años antes y acabó de convencer a la alta nobleza francesa de que ningún nombre, por ilustre que fuera, la ponía ya a salvo de la justicia del cardenal.\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>VII. 1633–1638: hacia la guerra abierta contra los Habsburgo, el año de Corbie y el nacimiento del delfín\u003C/h2>\n\u003Cp>Consolidado en el interior, Richelieu pudo volcar todo su peso en la escena exterior. El 25 de septiembre de 1633, Luis XIII entró en Nancy e hizo ocupar el ducado de Lorena, culminación de una serie de acuerdos —el tratado de La Neuveville del 6 de septiembre, luego el de Charmes, firmado el 20 de septiembre por el duque \u003Cstrong>Carlos IV de Lorena\u003C/strong>— que habían precedido en algunas semanas a esta anexión de hecho. Este golpe de fuerza se inscribía en una estrategia más amplia de contención de los Habsburgo, ya iniciada el 19 de abril con la renovación del tratado de Bärwalde con Suecia, cuyo ejército luchaba contra el emperador Fernando II en Alemania. La derrota sueca en \u003Cstrong>Nördlingen\u003C/strong>, en septiembre de 1634, estuvo a punto de comprometer esta estrategia indirecta: Richelieu afirmó entonces, el 11 de septiembre, su determinación de «salvar al partido protestante contra el emperador y España», y negoció ya el 9 de octubre un tratado que sustituía las guarniciones suecas por guarniciones francesas en las plazas de Alsacia —un compromiso creciente que ya no dejaba mucho espacio a la neutralidad francesa.\u003C/p>\n\u003Cp>Esta lógica desembocó en la ruptura abierta. El 8 de febrero de 1635, se concluyó una alianza con las Provincias Unidas, que preveía el futuro reparto de los Países Bajos españoles; luego, el \u003Cstrong>19 de mayo de 1635\u003C/strong>, Francia declaró oficialmente la guerra a España, entrando por primera vez directamente en la guerra de los Treinta Años tras años de apoyo indirecto a sus aliados protestantes. El esfuerzo bélico fue inmediato y masivo: ya en el mes de julio, se pusieron en pie nueve ejércitos reales que sumaban 134.000 infantes y 26.000 jinetes, mientras se obtenía una primera victoria en Avins el 22 de mayo.\u003C/p>\n\u003Cp>Este compromiso directo expuso sin embargo al reino a un peligro inédito. El 2 de julio de 1636, un ejército español dirigido por el príncipe Tomás de Saboya-Carignan y por el temible jefe de caballería \u003Cstrong>Jan von Werth\u003C/strong> cruzó la frontera norte e invadió Picardía, dejada sin defensa seria; La Capelle capituló ya el 9 de julio, y luego, tras el cruce del Somme en Cerisy el 2 de agosto, \u003Cstrong>Corbie\u003C/strong> cayó a su vez el 15 de agosto. Ante los 35.000 hombres del cardenal-infante Fernando, el pánico se apoderó de París: los más acaudalados huyeron hacia el sur, y el propio Richelieu cedió un instante al desánimo. El recuerdo de este terror marcó duraderamente la memoria popular —el nombre de Jan von Werth sirvió durante mucho tiempo para asustar a los niños indisciplinados—. Pero la movilización parisina, que proporcionó hombres y dinero para levantar un ejército de socorro tras el cardenal, permitió recuperar la iniciativa: el 14 de noviembre de 1636, las tropas francesas retomaron Corbie, poniendo fin a este «año de Corbie» que había puesto al reino, por un tiempo, a dos dedos del desastre.\u003C/p>\n\u003Cp>El final de este período sombrío se cerró con una doble nota de esperanza. El 10 de febrero de 1638, Luis XIII consagró solemnemente el reino de Francia a la Virgen, instituyendo mediante este acto las procesiones del 15 de agosto; siete meses después, el \u003Cstrong>5 de septiembre de 1638\u003C/strong>, en el castillo de Saint-Germain-en-Laye, \u003Cstrong>Ana de Austria\u003C/strong>, tras veintitrés años de matrimonio marcados por cuatro embarazos interrumpidos entre 1619 y 1631, dio por fin a luz a un hijo al que sus padres llamaron \u003Cstrong>Luis Dios-dado\u003C/strong> —el futuro Luis XIV—. La Gazette de France saludó el acontecimiento como «una maravilla llegada cuando menos se la esperaba»; este nacimiento, percibido por muchos como un milagro, cerró la incertidumbre dinástica que pesaba sobre la corona de los Borbones desde el comienzo del reinado. Unos meses más tarde, el 18 de diciembre de 1638, un joven diplomático italiano al servicio del papa, \u003Cstrong>Julio Mazarino\u003C/strong>, ya destacado por su papel en la negociación del tratado de Cherasco, se convirtió en el principal consejero de Richelieu —colaboración destinada a pesar considerablemente en los últimos años del ministerio.\u003C/p>\n\u003Cp>🔍 \u003Cstrong>\u003Ca href=\"/es/zoom/p8ch1z3\">Zoom – Richelieu constructor: intendentes, mercantilismo y Academia Francesa\u003C/a>\u003C/strong>\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>VIII. 1639–1643: la conjura de Cinq-Mars, la muerte de Richelieu y de Luis XIII\u003C/h2>\n\u003Cp>En los últimos años del reinado, un nuevo favorito se impuso junto al rey, con una ironía que la historia pronto habría de subrayar: \u003Cstrong>Henri Coiffier de Ruzé d’Effiat, marqués de Cinq-Mars\u003C/strong>, nacido el 27 de marzo de 1620, hijo de un antiguo superintendente de finanzas amigo de Richelieu, había sido introducido en la corte por el propio cardenal. Al mando de una compañía de las guardias del rey en la década de 1630, fue nombrado gran maestre del guardarropa el 27 de marzo de 1638 y luego gran caballerizo de Francia en 1639, convirtiéndose así en el último gran favorito de Luis XIII —un protegido del ministro todopoderoso, destinado a volverse contra él.\u003C/p>\n\u003Cp>El resorte de esta traición residía tanto en la ambición como en el resentimiento: al haberse opuesto Richelieu a un matrimonio que Cinq-Mars deseaba, este concibió un rencor tenaz y empezó a codiciar el propio puesto del cardenal junto al rey. Con la complicidad de \u003Cstrong>Louis d’Astarac de Fontrailles\u003C/strong>, gentilhombre curtido en intrigas, urdió entonces una conjura de una gravedad inédita: el 20 de enero de 1642, Fontrailles partió hacia Madrid disfrazado de ermitaño, con dos ejemplares del tratado cosidos en el forro de su jubón, para negociar en nombre de \u003Cstrong>Gastón de Orleans\u003C/strong> un acuerdo secreto con España, firmado el 13 de marzo por el duque de \u003Cstrong>Olivares\u003C/strong>. Richelieu, entonces enfermo y retirado en Arlés, se procuró una copia del tratado y obtuvo así la prueba de la conjura entre el 11 y el 13 de junio de 1642; Cinq-Mars fue arrestado el 13 de junio.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/cinq-mars-rendant-epee-louis-xiii-jacquand\" data-art-id=\"cinq-mars-rendant-epee-louis-xiii-jacquand\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c7/Cinq-Mars_rendant_son_%C3%A9p%C3%A9e_%C3%A0_Louis_XIII_-_Claudius_Jacquand_-_MBA_Lyon_2014_%28cropped%29.jpg/960px-Cinq-Mars_rendant_son_%C3%A9p%C3%A9e_%C3%A0_Louis_XIII_-_Claudius_Jacquand_-_MBA_Lyon_2014_%28cropped%29.jpg\" alt=\"Cinq-Mars entregando su espada a Luis XIII\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Cinq-Mars entregando su espada a Luis XIII: Claudius Jacquand, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Juzgado junto con su amigo \u003Cstrong>François-Auguste de Thou\u003C/strong>, cuya implicación real había sido sin embargo mínima, fue decapitado en Lyon el 12 de septiembre de 1642, con solo veintidós años —la última y más íntima de las conjuras que el cardenal tuvo que desbaratar.\u003C/p>\n\u003Cp>Richelieu no habría de sobrevivirle mucho tiempo. Tras haber otorgado testamento en Narbona el 23 de mayo de 1642 —en él daba fe de una fortuna personal estimada entre 20 y 22 millones de libras, la más considerable de Francia—, el cardenal, ya gravemente enfermo, tuvo que emprender en otoño un penoso viaje de regreso a París desde el Mediodía: transportado en una inmensa litera tapizada de damasco rojo y oro, equipada con una cama, una mesa y una silla, descendió primero el Ródano por vía fluvial antes de continuar por tierra, mientras que, de Lyon a Digoin, se derribaban puertas, muros y a veces pisos enteros de casas a su paso para que su litera cerrada pudiera ser llevada directamente hasta su alcoba, sin que él tuviera nunca que salir de ella.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/delaroche-barge-richelieu-rhone\" data-art-id=\"delaroche-barge-richelieu-rhone\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/72/The_State_Barge_of_Cardinal_Richelieu_on_the_Rh%C3%B4ne.png/960px-The_State_Barge_of_Cardinal_Richelieu_on_the_Rh%C3%B4ne.png\" alt=\"La barca de Estado del cardenal de Richelieu en el Ródano\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>La barca de Estado del cardenal de Richelieu en el Ródano: Paul Delaroche, Public domain, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Llegado a París, recibió el 2 de diciembre una última visita de Luis XIII, a quien declaró: «Al despedirme de Vuestra Majestad, tengo el consuelo de dejar vuestro reino en el más alto grado de gloria y de reputación en que jamás haya estado». Murió el \u003Cstrong>4 de diciembre de 1642\u003C/strong>. La noticia, aunque sumió al rey en el duelo, fue acogida en algunas provincias con hogueras de júbilo, señal de la persistente impopularidad de un ministro cuya obra de Estado había pesado gravemente sobre el reino. Ya al día siguiente, 5 de diciembre, \u003Cstrong>Mazarino\u003C/strong> tomó la dirección del Consejo real, asegurando una continuidad política inmediata. En sus últimos meses de reinado solitario, Luis XIII prosiguió sin embargo la obra institucional del cardenal difunto: las atribuciones de los intendentes se ampliaron el 22 de agosto de 1642, el principado de Sedán se integró al reino el 15 de septiembre, y una declaración del 1 de diciembre excluyó a Gastón de Orleans de la regencia por venir.\u003C/p>\n\u003Cp>Debilitado a su vez, Luis XIII organizó su propia sucesión mediante una declaración del 20 de abril de 1643, que limitaba el poder de la futura regente a un consejo presidido por Gastón de Orleans, teniente general del reino —precaución simétrica a la que había conocido María de Médici en 1610, en la apertura de este mismo capítulo—. El rey murió el \u003Cstrong>14 de mayo de 1643\u003C/strong>, probablemente de una enterocolitis inflamatoria, dejando el trono a su hijo \u003Cstrong>Luis XIV\u003C/strong>, de cinco años.\u003C/p>\n\u003Cp>\u003Ca class=\"kb-art-link\" href=\"/es/art/mort-louis-xiii-1643-medaille-roussel\" data-art-id=\"mort-louis-xiii-1643-medaille-roussel\">\u003Cimg src=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/ef/Mort_de_Louis_XIII_en_1643%2C_PPM115%281%29.jpg/960px-Mort_de_Louis_XIII_en_1643%2C_PPM115%281%29.jpg\" alt=\"Medalla conmemorativa de la muerte de Luis XIII\" class=\"kb-img-contain\" >\u003Cspan class=\"kb-art-badge\" aria-hidden=\"true\">\u003Ci class=\"pi pi-image\">\u003C/i>\u003C/span>\u003C/a>\n\u003Cem>Medalla conmemorativa de la muerte de Luis XIII: Jérôme Roussel, Licencia CC0 1.0 \u003Ca href=\"https://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/\">https://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/\u003C/a>, via Wikimedia Commons\u003C/em>\u003C/p>\n\u003Cp>Pero la historia no se repitió de manera idéntica: ya el 18 de mayo, un lecho de justicia celebrado en el Parlamento de París anuló el testamento del difunto rey e investió a \u003Cstrong>Ana de Austria\u003C/strong> con una regencia absoluta, sin el consejo limitativo que Luis XIII había querido imponerle. Apoyada en Mazarino como principal consejero, en el canciller Séguier para los asuntos interiores y en los generales Condé y Turenne para los ejércitos, la nueva regente abría así, treinta y tres años después de la muerte de Enrique IV, un nuevo ciclo de minoría real —pero esta vez con una autoridad que ninguna asamblea de grandes ni ningún testamento real volvería ya a cuestionar.\u003C/p>\n\u003Cp>🔍 \u003Cstrong>\u003Ca href=\"/es/zoom/p8ch1z4\">Zoom – La guerra de los Treinta Años: generales y grandes batallas (1635-1643)\u003C/a>\u003C/strong>\u003C/p>\n\u003Chr>\n\u003Ch2>🧠 Para recordar\u003C/h2>\n\u003Cul>\n\u003Cli>\u003Cstrong>14 de mayo de 1610\u003C/strong>: el asesinato de Enrique IV lleva al trono a Luis XIII, de ocho años, bajo la regencia de María de Médici, que dilapida rápidamente la herencia financiera y diplomática del reinado anterior\u003C/li>\n\u003Cli>\u003Cstrong>24 de abril de 1617\u003C/strong>: el asesinato de Concini, orquestado por el favorito Luynes, pone fin a la regencia de hecho; se abre entonces el reinado personal del rey, marcado por la «guerra de la madre y el hijo» (1619-1620) y la reunión del Bearne a la corona\u003C/li>\n\u003Cli>\u003Cstrong>1624\u003C/strong>: tras la muerte de Luynes y un interregno ministerial inestable, Richelieu se impone en el Consejo, y luego se convierte en su dueño incontestado a partir de agosto; su programa —arruinar al partido hugonote, rebajar el orgullo de los grandes, debilitar a España— estructura los dieciocho años siguientes\u003C/li>\n\u003Cli>\u003Cstrong>1627-1628\u003C/strong>: el sitio de La Rochelle, marcado por la construcción del célebre dique, quiebra la última gran plaza de seguridad protestante; la paz de Alès (1629) retira a los protestantes sus privilegios militares dejándoles al mismo tiempo la libertad de culto\u003C/li>\n\u003Cli>\u003Cstrong>10-11 de noviembre de 1630\u003C/strong>: la Jornada de los Engañados ve a Luis XIII elegir a Richelieu contra su propia madre, provocando el exilio definitivo de María de Médici y la caída del partido devoto; la revuelta de Montmorency (1632), última gran insurrección nobiliaria, termina con su ejecución pese a los llamamientos a la clemencia\u003C/li>\n\u003Cli>\u003Cstrong>19 de mayo de 1635\u003C/strong>: Francia declara oficialmente la guerra a España, entrando en la guerra de los Treinta Años; la invasión española de Picardía y el pánico del «año de Corbie» (1636) están a punto de hacer tambalear el reino antes de la reconquista\u003C/li>\n\u003Cli>\u003Cstrong>5 de septiembre de 1638\u003C/strong>: tras veintitrés años de incertidumbre dinástica, el nacimiento del delfín Luis Dios-dado, futuro Luis XIV, asegura la perennidad de los Borbones\u003C/li>\n\u003Cli>\u003Cstrong>Diciembre de 1642-mayo de 1643\u003C/strong>: la conjura de Cinq-Mars, último favorito que cae en la traición, precede de poco a la muerte de Richelieu y luego a la de Luis XIII; la regencia absoluta de Ana de Austria, sin consejo limitativo, consagra la amplitud de la transformación operada por el reinado\u003C/li>\n\u003C/ul>\n",[26,29,32,35,38],{"id":27,"title":28},"p8ch1z0","Luis XIII: retrato de un rey melancólico",{"id":30,"title":31},"p8ch1z1","El matrimonio de Luis XIII y Ana de Austria: una unión largamente aplazada",{"id":33,"title":34},"p8ch1z2","Richelieu, retrato de un hombre de Estado",{"id":36,"title":37},"p8ch1z3","Richelieu constructor: intendentes, mercantilismo y Academia Francesa",{"id":39,"title":40},"p8ch1z4","La guerra de los Treinta Años: generales y grandes batallas (1635-1643)",true,false,"1610 à 1643","Régence de Marie de Médicis, Richelieu et affirmation de l’État (1610–1643). 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