El misterio de la desaparición de Neandertal

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Neandertal y el apogeo del Paleolítico · PREHISTORIA


El cuerpo del capítulo ya ha presentado varias pistas propuestas para explicar la desaparición de Neandertal: la redatación de Thomas Higham, la competencia con Homo sapiens, la hipótesis volcánica del Campanian Ignimbrite, y el debate cultural de la Grotte du Renne. Sin embargo, quedan dos cuestiones por profundizar: la fragilidad demográfica propia de la especie, y la dificultad persistente para identificar con certeza a sus últimos representantes.


🧬 La hipótesis demográfica: una especie genéticamente frágil

Más allá de los factores externos, Neandertal parece haber llevado en sí mismo una fragilidad estructural. Las estimaciones sitúan la población efectiva de la especie en solo unos 3000 individuos, repartidos en pequeños grupos dispersos por Eurasia. En 2017, la secuenciación completa del genoma de una mujer neandertal de la cueva de Vindija, en Croacia, que vivió hace 55 000 años, publicada en la revista Science por investigadores del instituto Max Planck, confirmó una diversidad genética globalmente baja, característica del conjunto de la especie.

El panorama sigue siendo, no obstante, matizado: esa misma mujer de Vindija presentaba un nivel de consanguinidad más bajo que el de otros individuos neandertales ya secuenciados, comparable al de ciertas poblaciones autóctonas aisladas de las Américas en la actualidad —lo que impide hablar de un colapso demográfico uniforme y generalizado. Es precisamente este genoma de Vindija, más cercano a la población que realmente se mestizó con Homo sapiens, el que permitió reevaluar la contribución neandertal al patrimonio genético de los humanos actuales, elevada al 1,8-2,6 %.


🗺️ El debate de los «últimos neandertales»: Zafarraya y Gorham’s Cave

Identificar el último bastión de Neandertal sigue siendo, por lo demás, un ejercicio sembrado de dificultades. El yacimiento de Zafarraya, en España, se presentó durante mucho tiempo como un refugio tardío, con dataciones situadas entre 33 400 y 28 900 años. Sin embargo, una nueva serie de mediciones mediante ultrafiltración retrasó la edad de un hueso de cabra del yacimiento, hasta entonces estimada en 33 300 años, a más de 46 700 años —arruinando la hipótesis de una supervivencia especialmente tardía en este lugar.

El caso de Gorham’s Cave, en Gibraltar, ilustra una dificultad similar: una serie de veintidós dataciones de radiocarbono, publicada en 2008, sugería allí una ocupación neandertal hasta hace unos 24 000 años, lo que la habría convertido, con diferencia, en el yacimiento más tardío conocido para la especie. Esta interpretación está hoy ampliamente cuestionada, debido al tamaño microscópico de las muestras datadas, la fuerte dispersión de los resultados y la ausencia de toda correlación entre la edad obtenida y la profundidad estratigráfica. La supervivencia tardía de Neandertal en el sur de la península ibérica ya no se apoya, por tanto, en el estado actual de los conocimientos, más que en un único yacimiento considerado realmente fiable, el de Cueva Antón —un recordatorio de que la cronología de la desaparición de la especie sigue siendo, aún hoy, un campo de investigación activo.


🧠 Para recordar

  • La población efectiva de Neandertal se estima en solo ~3000 individuos, con una diversidad genética globalmente baja
  • El genoma de la mujer de Vindija (2017, ~55 000 años) matiza la idea de un colapso demográfico uniforme: su nivel de consanguinidad era más bajo que el de otros especímenes neandertales
  • Zafarraya (España), presentado durante mucho tiempo como un refugio tardío, fue redatado a más de 46 700 años, invalidando esta hipótesis
  • Gorham’s Cave (Gibraltar), que sugería una supervivencia hasta el -24 000, es objeto de una seria impugnación metodológica
  • Cueva Antón sigue siendo el único yacimiento considerado fiable para una supervivencia tardía de Neandertal en Iberia