Carlos el Calvo: el nacimiento de Francia Occidental (840–877) · ALTA EDAD MEDIA
Bajo Carlos el Calvo, Bretaña pasa de zona «a controlar» a reino que impone condiciones. Entre 843 y 851, guerras, incursiones y tratados reconfiguran los equilibrios de poder en el oeste.
En 841, Carlos recibe el juramento de Nominoë, figura mayor en Bretaña. Pero ya en 843 empiezan hostilidades: Bretaña se convierte en frente activo mientras el reino afronta además presión vikinga y tensiones internas.
Carlos intenta asegurar el Loira y confía a Bégon la defensa de la ribera sur de Nantes, con una fortificación en el origen de Bouguenais. Sin embargo, las divisiones francas limitan la eficacia del dispositivo.
En 845, Nominoë vence a Carlos en la batalla de Ballon. La victoria refuerza la autonomía bretona y pesa sobre las negociaciones.
Un acuerdo en 846 reconoce a Nominoë como gobernante en Bretaña. No es solo compromiso militar: supone un cambio de estatus político hacia una Bretaña más independiente dentro del espacio carolingio.
En 849, la guerra se reactiva. Los bretones saquean regiones de Francia Occidental (sobre todo Maine, Anjou, Poitou) y toman Rennes y Nantes.
El 22 de agosto de 851, Carlos es derrotado en Jengland por Erispoë. En septiembre, el tratado de Angers:
Bajo Salomón, nuevo rey de Bretaña, Carlos debe aceptar nuevas cesiones: por el tratado de Compiègne (867) concede Cotentin y Avranchin.