Luis el Tartamudo: un reinado breve, un reino frágil (877–879) · ALTA EDAD MEDIA
En 877, Luis II sucede a Carlos el Calvo. En la Francia Occidental del siglo IX, ser heredero no basta: hay que ser reconocido. La unción es un acto de legitimación que combina rito religioso y acuerdo político de las élites.
La muerte de Carlos el Calvo deja un reino bajo presión (incursiones vikingas, rivalidades aristocráticas). El nuevo rey debe asegurar fidelidades de condes, obispos y grandes laicos. La unción escenifica esa adhesión.
La unción y la bendición episcopal presentan al rey como protegido por el orden cristiano. Refuerzan la idea de que la estabilidad del reino depende también de la paz entre los poderosos, enmarcada por la Iglesia.