Carlos el Simple: compromiso normando, ambiciones imperiales y caída (898–929) · ALTA EDAD MEDIA
En 922, Carlos el Simple pierde lo esencial: su coalición. En la Francia Occidental del siglo X temprano, un rey puede ser «legítimo» sin ser «aceptado». Cuando los grandes juzgan que gobierna contra sus intereses, pueden retirarle obediencia.
Condes y príncipes territoriales defienden sus posiciones. Las tensiones se concentran en:
La ruptura se vuelve probable cuando el rey parece gobernar para un favorito discutido. En los años 920, Haganón cristaliza celos aristocráticos.
La chispa salta en 922: Carlos quita la abadía de Chelles a su tía Rothilde para entregársela a Haganón.
Tras combates en Rémois, Laonnais y Soissonnais, el ejército real se dispersa en Laon y Carlos se repliega a Lotaringia.
Aprovechando su ausencia, los insurgentes proclaman su caída.
El 29 de junio de 922, eligen rey a Roberto I, hermano de Eudes. El 30 de junio de 922, Roberto es ungido en Reims por Walter, arzobispo de Sens.
El gesto confirma que la realeza se vuelve parcialmente electiva y condicional.