Lotario y Luis V: el final de los carolingios (954–987) · ALTA EDAD MEDIA
La muerte de Hugo el Grande (956) no termina el poder robertiano: abre un nuevo ciclo. Su hijo Hugo Capeto hereda un bloque territorial y, sobre todo, una red de alianzas que lo convierte en «segundo» del reino.
Los robertianos dominan mediante condados, abadías, clientelas y fortalezas. Hugo Capeto no necesita la corona para pesar: puede encuadrarla, sostenerla o impugnarla.
Para Lotario, el reto es doble: