Lotario y Luis V: el final de los carolingios (954–987) · ALTA EDAD MEDIA
Lotaringia sigue siendo enjeu mayor: zona de frontera, espacio de prestigio y puente entre el mundo franco y el Imperio. A mediados de los años 970, la cuestión se vuelve explosiva.
Lotario es gobernado al principio bajo encuadre tutelar: duque de los francos y entorno otoniano, especialmente Bruno de Colonia, orientan la política hacia acomodación con Francia Oriental. Luego el rey quiere gobernar por sí mismo y choca con redes lotaringias favorables al Imperio, en particular la Casa de Ardenas.
En 976, estalla una crisis cuando Otón II priva a ciertos condes de herencias. Carlos, hermano del rey, participa en operación militar con Hugo Capeto y aliados para apoyar a desposeídos; hay combate indeciso alrededor de Mons.
Carlos espera aprovechar el episodio para afirmarse en Lotaringia.
En 977, Carlos acusa a la reina Emma de Italia de infidelidad con Adalbéron de Laon. Un concilio en Fismes absuelve a los acusados por falta de pruebas. Carlos es expulsado del reino.
La crisis se agrava cuando Otón II coloca a Carlos al frente de Baja Lotaringia. Para Lotario, es una afrenta que abre la vía a confrontaciones abiertas.