Clotario II: el superviviente y el unificador · ALTA EDAD MEDIA
La caída de la reina Brunilda en 613 es uno de los episodios más célebres y oscuros de la historia merovingia.
Con 70 años, Brunilda había sobrevivido a su esposo, a sus hijos y a sus nietos. Intentó ejercer el poder en nombre de sus bisnietos, pero su control férreo y su autoridad administrativa cansaron a la nobleza de Austrasia. Los nobles austrasianos prefirieron aliarse con Clotario II antes que seguir bajo su tutela.
Dirigidos por Pipino de Landen y Arnulfo de Metz, los nobles se negaron a combatir por ella. Brunilda fue capturada y entregada a Clotario II, hijo de su enemiga jurada, Fredegunda.
Clotario II la acusó de haber causado la muerte de diez reyes francos. Sufrió un destino atroz: torturada durante tres días, fue finalmente atada por el cabello y un brazo a la cola de un caballo salvaje, que la arrastró hasta la muerte.
Esta ejecución bárbara marcó el fin de la faida real. El odio entre las dos reinas murió con ella y abrió el camino a una nueva etapa: la unidad bajo Clotario II.