Dagoberto I: el último gran rey merovingio · ALTA EDAD MEDIA
Eloy (Éloi, 588–660) es una de las figuras más fascinantes del siglo VII. Nacido en una familia acomodada de Limoges, se convirtió en una figura central en la corte de Dagoberto.
Antes de ser ministro, Eloy era artista. Su reputación comenzó con un encargo del rey Clotario II: fabricar un trono de oro incrustado con piedras preciosas. Con el oro previsto para un solo trono, el honesto Eloy hizo dos. Impresionado por su integridad, el rey lo incorporó a su servicio.
Bajo Dagoberto, Eloy fue responsable del tesoro real y de la moneda (como maestro de la ceca). Era el hombre de confianza del rey, capaz de financiar guerras y fundaciones religiosas. También cumplió un papel diplomático, negociando la paz con los bretones.
Pese a su riqueza y posición en la corte, Eloy llevó una vida piadosa. Usó su fortuna para rescatar esclavos (sajones, bretones) y fundar monasterios (Solignac, París). Tras la muerte de Dagoberto, fue obispo de Noyon y se dedicó a evangelizar Flandes.