Roberto II el Piadoso: consolidar la monarquía capetia (996-1031) · PLENA EDAD MEDIA
Roberto II quiere consolidar la dinastía mediante alianzas. Pero la Iglesia regula estrictamente los matrimonios principescos: el parentesco, la legitimidad y la disciplina cristiana son asuntos políticos.
Roberto se casa con Berta de Borgoña, viuda de un gran príncipe. La unión resulta políticamente atractiva: vincula al rey con redes poderosas y puede reforzar la base capetia.
La Iglesia considera la unión demasiado cercana por parentesco. El asunto se convierte en un conflicto de legitimidad: un rey que desafía la norma religiosa se expone a la contestación, justo en un momento en que su dinastía es todavía joven.
Roberto termina por someterse al orden eclesiástico: el episodio muestra el límite del poder real en el cambio de milenio. Gobernar es también aceptar unas reglas del juego, sobre todo cuando la realeza depende en gran medida de la Iglesia.