Felipe I: perdurar en la Francia feudal (1060–1108) · PLENA EDAD MEDIA
En 1066, el duque de Normandía conquista Inglaterra. Para el rey de Francia, el acontecimiento no es solo espectacular: cambia el equilibrio político de Occidente.
El duque de Normandía sigue siendo vasallo del rey de Francia por Normandía. Pero al mismo tiempo se convierte en rey de Inglaterra, es decir, soberano por otra parte, con una legitimidad y unos recursos que superan con creces los de un príncipe continental ordinario.
Esta paradoja crea una situación duraderamente inestable: ¿cómo “mandar” a un hombre que, en otro lugar, es igual a los reyes?
El impacto de 1066 vuelve a Guillermo más poderoso que el rey de Francia. Sin embargo, este no aprovecha de inmediato la minoría capetiana para atacar el dominio real:
Este periodo sin grandes batallas es un momento crucial: la corona sobrevive a la minoría, mientras que Normandía se transforma en una potencia “bicontinental”.
Inglaterra aporta al duque-rey:
Para Felipe I, la respuesta no es una sumisión imposible, sino el equilibrio: impedir la hegemonía anglonormanda jugando con las rivalidades continentales y las sucesiones.