Luis VI: el rey contra los señores (1108-1137) · PLENA EDAD MEDIA
En 1124, el emperador germánico Enrique V amenaza el reino. El poder capeto se pone a prueba: el rey no dispone de un ejército permanente, su fuerza depende de su capacidad de reunir a otros.
Luis VI hace portar el Oriflama de Saint-Denis. El objeto es a la vez religioso y político: asocia la defensa del reino con el prestigio espiritual de la abadía, y presenta al rey como el centro legítimo de la protección colectiva.
Los grandes príncipes responden al llamamiento, se reúne un ejército ampliado, y la invasión es abandonada. Lo más importante no es una batalla decisiva, sino la idea de que un peligro exterior puede llevar a los príncipes a ponerse del lado del rey. Este momento alimenta una evolución lenta: la monarquía capeta aparece cada vez más como un punto de referencia común, incluso en una Francia feudal.