Felipe II Augusto: la afirmación capetina (1180–1223) · PLENA EDAD MEDIA
Felipe Augusto y Ricardo Corazón de León parten hacia la Tercera cruzada. La expedición moviliza a numerosos barones de Francia, pero está marcada por una tensión constante: dos reyes aliados por la cruzada siguen siendo rivales en la política.
Las flotas son sorprendidas por las tormentas invernales. Los dos reyes esperan varios meses en Mesina. La rivalidad se reaviva en torno a proyectos matrimoniales:
Felipe abandona Mesina en cuanto puede, el 30 de marzo de 1191. Llega a Acre el 20 de abril y participa en el asedio. Ricardo no llega hasta junio, tras un desvío por Chipre.
Las disputas se reanudan. Los dos reyes caen enfermos, lo que debilita su acción. A pesar de ello, el asedio avanza: se intenta una primera brecha el 3 de julio; la ciudad capitula el 12 de julio de 1191.
La cruzada apenas comienza, pero Felipe regresa a Francia. Varias razones se combinan:
Pasa por Roma para obtener autorización de abandonar la expedición, y luego regresa a París el 27 de diciembre de 1191.