1187–1189: Jerusalén, toma de la cruz y muerte de Enrique II

p5

Felipe II Augusto: la afirmación capetina (1180–1223) · PLENA EDAD MEDIA

En el cambio de la década de 1180, la política occidental está dominada por un doble juego: rivalidades feudales en el continente y acontecimientos importantes en Oriente.


⚔️ Plantagenet: combates y rivalidades familiares

Los Plantagenet controlan un mosaico de territorios (Inglaterra, Normandía, Anjou, Aquitania) y también pesan en Bretaña. Entre 1186 y 1188, los combates siguen siendo indecisos. Felipe Augusto busca entonces explotar las fracturas internas: acercarse a Ricardo para contener a Enrique II, mientras vigila el ascenso de Juan sin Tierra.

Finalmente se negocia una paz de statu quo, pero pronto queda condicionada por un imperativo religioso.


🕌 1187: Jerusalén tomada, la cruzada vuelve a ser obligatoria

En 1187, la toma de Jerusalén por Saladino provoca una conmoción en Occidente. El papa Gregorio VIII llama a la cruzada. Felipe Augusto no se siente espontáneamente atraído por una expedición lejana, pero no puede negarse sin perder parte de su legitimidad: toma la cruz.

Sin embargo, intenta ganar tiempo, invocando peligros en el continente: la monarquía debe evitar que una partida prematura beneficie a rivales.


⚰️ 1189: la muerte de Enrique II cambia el equilibrio

La muerte de Enrique II en julio de 1189 cierra esta secuencia. Felipe ya no puede volverse atrás: la cruzada se convierte ahora en un horizonte político tanto como en un compromiso religioso. El rey prepara entonces su partida, que abre la siguiente fase del reinado.


🧠 A retener

  • 1187 hace que la cruzada sea políticamente ineludible para un rey cristiano.
  • 1189 cierra una secuencia: muerte de Enrique II y entrada en una nueva configuración de rivalidad.