Luis IX (San Luis): regencia, justicia real y cruzadas (1226–1270) · PLENA EDAD MEDIA
Luis IX reforma el reino sin ruptura espectacular: encuadra los conflictos, controla a sus agentes y hace progresar una justicia más regular. El objetivo es político: reemplazar la violencia privada por procedimientos y una autoridad real reconocida.
La ordenanza de 1245 instaura la cuarentena real (quarantaine-le-roi): cuando estalla una querella, se impone una tregua de al menos cuarenta días antes de cualquier venganza. La lógica es forzar el tiempo largo, impedir la escalada y hacer posible un arreglo judicial.
En 1247, se envían indagadores reales (enquêteurs) para observar el estado del país, recoger quejas y abusos, y controlar la acción de los oficiales. Es una etapa importante: la autoridad real ya no se limita a ordenar, ahora vigila y corrige.
El encuadramiento apunta también a los bailíos, prebostes y senescales: impartir justicia sin distinción, rechazar los regalos, limitar las multas arbitrarias, hacer subir los asuntos por escrito.
Hacia 1254, textos agrupados en una “gran ordenanza” reorganizan el gobierno y recuerdan reglas de buena administración. En 1256, la orientación se generaliza aún más a escala del reino: se pasa de instrucciones a los oficiales a una lógica más global.
En 1261, la ordalía es abolida: las pruebas por el fuego o el agua y la lógica del duelo son reemplazadas por pruebas racionales y testimonios. Es un paso hacia una justicia más “moderna”: menos milagro, más investigación.