Luis IX (San Luis): regencia, justicia real y cruzadas (1226–1270) · PLENA EDAD MEDIA
En 1270, Luis IX parte de nuevo en cruzada. Muere frente a Túnez. Para el reino, el acontecimiento es doble: una pérdida política y el nacimiento de un mito.
El fracaso de Egipto pesa sobre el rey, pero este decide tomar de nuevo la cruz. La situación mediterránea cambia: Carlos de Anjou se convierte en rey de Sicilia, y Luis IX espera abrir una vía estratégica hacia el sur, apoyándose en Ifriqiya.
La decisión se prepara en la segunda mitad de la década de 1260, y la partida tiene lugar en 1270. El ejército desembarca cerca de Túnez y se apodera de Cartago para asegurar el campamento.
Pero la campaña se ve golpeada por las enfermedades. Una epidemia diezma al ejército, se lleva al príncipe Juan Tristán y luego alcanza al rey.
Luis IX muere el 25 de agosto de 1270. Las causas exactas se discuten (disentería, tifus, escorbuto, otras hipótesis), pero el hecho político es claro: la muerte queda ritualizada. El rey recibe la extremaunción, pide un lecho de cenizas y pronuncia palabras de imitación crística. El fracaso militar se transforma en victoria simbólica.
La monarquía continúa: la transmisión del poder es ahora una mecánica más estable que en el siglo XII. El rey muerto se convierte en un modelo, lo que refuerza el imaginario monárquico y la sacralización de la función.