1336–1338: la carrera de alianzas y la «diplomacia de la libra esterlina»

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Felipe VI de Valois: una dinastía nueva, una guerra que se abre (1328–1350) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS

Al inicio de la guerra de los Cien Años, la correlación de fuerzas se decide tanto por las batallas como por las alianzas. Eduardo III despliega una estrategia en la que el dinero, la lana y los privilegios cuentan tanto como los caballeros: una «diplomacia de la libra esterlina» destinada a cercar a los Valois por el norte y el este.


🧶 Lana, paño y presión económica

Tras la votación de subsidios por el Parlamento inglés (Nottingham), la marcha hacia la guerra se acelera. A finales de 1336, Eduardo III prohíbe la venta de lanas inglesas hacia Flandes. En febrero de 1337, concede privilegios a los obreros extranjeros que se instalan en Inglaterra y prohíbe la importación de paños extranjeros.

El objetivo es doble: hacer creer que Inglaterra puede vivir sin Flandes, y forzar a las ciudades paneras (Ypres, Gante, Brujas, Lille) a elegir entre proveedores ingleses y mercados franceses. Eduardo favorece también al Brabante (Malinas, Bruselas): se entregan 30.000 sacos de lana a condición de no ceder nada a las ciudades flamencas.


🧾 Valenciennes: una «bolsa de alianzas»

Unos embajadores ingleses celebran en Valenciennes, a las puertas del reino, una verdadera bolsa de alianzas: allí se compran fidelidades, explotando rivalidades principescas y odios hacia los Valois. Las ciudades flamencas y el Brabante se vuelcan hacia Inglaterra, pronto seguidos por el Hainaut (Eduardo III es esposo de Philippa de Hainaut). La coalición se extiende a principados renanos (Juliers, Limburgo, Cléveris…).


🦅 El emperador Luis de Baviera y el título de «vicario imperial»

El juego es más sutil con el emperador Luis de Baviera, excomulgado y debilitado. En agosto de 1337, vende su adhesión a los Plantagenet. Eduardo III obtiene el título de «vicario imperial en la Baja Germania», lo que refuerza su posición sobre el Rin y el Mosa.

En septiembre de 1338, en Coblenza, unas grandes festividades celebran esta alianza, financiadas por Inglaterra. Benedicto XII protesta, pero titubea e intenta aún la mediación.


🛡️ Las respuestas de Felipe VI: menos aliados, más solidez

Felipe VI y su consejo (en particular Miles de Noyers) responden con rentas y alianzas más estables: condes de Saboya y de Ginebra, fidelidad de Juan de Luxemburgo (“Juan el Ciego”), apoyo de Génova (naves y ballesteros), simpatías habsbúrgicas. Un éxito diplomático mayor es la alianza de Castilla (diciembre de 1336): un apoyo marítimo útil en el Atlántico.


🧠 A retener

  • La lana y el dinero estructuran la guerra desde su apertura.
  • 1337–1338: coalición inglesa al norte y en el Imperio, título de vicario imperial.
  • Felipe VI compensa con alianzas menos numerosas pero más sólidas.