Felipe VI de Valois: una dinastía nueva, una guerra que se abre (1328–1350) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
Montpellier es un caso típico de soberanía feudal ambigua: la ciudad se encuentra en el espacio del reino de Francia, pero pertenece al rey de Mallorca por herencia. En tiempos de guerra, esta ambigüedad se convierte en una brecha estratégica.
En 1331, Jaime III de Mallorca rinde homenaje a Felipe VI por Montpellier. Pero la relación sigue siendo frágil: Montpellier está económicamente vuelta hacia el Languedoc, utiliza ampliamente monedas francesas y busca preservar sus libertades.
En 1339, Felipe VI exige la renovación del homenaje. Jaime III duda de la legalidad del acto y se remite al papa. Multiplica luego las señales de independencia, en un contexto en el que Aragón busca aislar a Mallorca.
Felipe VI ordena confiscar Montpellier y los territorios asociados. Jaime III, aislado y derrotado por la ofensiva aragonesa, termina resignándose a vender: el 18 de abril de 1349, vende Montpellier al rey de Francia por 120.000 escudos de oro, conservando ciertos derechos hasta su muerte.
Jaime III muere el 25 de octubre de 1349: Montpellier entra entonces plenamente en la corona de Francia.