Felipe VI de Valois: una dinastía nueva, una guerra que se abre (1328–1350) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
Después de Crécy (1346) y la caída de Calais (1347), Felipe VI está debilitado. Las crisis se acumulan: guerra, peste, finanzas. En los últimos años, el poder se traslada progresivamente hacia el delfín Juan.
Bajo presión, Juan, duque de Normandía, asume un papel central. Reorganiza el entorno real, rehabilita aliados y refuerza los instrumentos de gobierno. El objetivo es restaurar la autoridad tras los reveses.
La peste golpea a la familia real: Blanca de Luxemburgo muere en 1349. Juan se vuelve a casar el 19 de febrero de 1350 en Nanterre con Juana de Boulogne, heredera de condados importantes y regente del ducado de Borgoña en nombre de su hijo. Este matrimonio refuerza las posiciones dinásticas y territoriales, pese a la crisis.
Felipe VI muere en la noche del 22 al 23 de agosto de 1350. Deja un reino duraderamente desorganizado, donde la guerra se instala y las tensiones sociales aumentan. Le sucede su hijo: se abre así una nueva fase del conflicto.