Felipe VI de Valois: una dinastía nueva, una guerra que se abre (1328–1350) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
La guerra impone un control de los mares: abastecer, transportar tropas, proteger el comercio. En 1340, la batalla naval de Esclusa (cerca de Brujas) se convierte en un punto de inflexión: Francia pierde la iniciativa en el mar en beneficio de Inglaterra.
Sin dominio marítimo, resulta difícil defender las costas, apoyar a los aliados y llevar a cabo operaciones en Flandes o en la Guyena. El Canal de la Mancha es además una arteria comercial vital.
La derrota francesa debilita la capacidad de impedir desembarcos y de controlar la fachada norte. La guerra se mundializa, en cierto modo: afecta al mar, a los puertos y a los circuitos mercantiles.