Felipe VI de Valois: una dinastía nueva, una guerra que se abre (1328–1350) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
Entre 1347 y 1351, la peste negra golpea Europa. Las enfermedades llamadas “peste” habían desaparecido de Occidente desde la peste de Justiniano. Es la primera pandemia bien descrita por los cronistas, y una de las más mortíferas: se estima que mata entre el 30 y el 50 % de la población europea en pocos años.
En Francia, la epidemia trastorna la sociedad en el mismo momento en que la guerra se instala: la crisis sanitaria y la crisis militar se superponen.
La mortalidad, el miedo y las rupturas de abastecimiento provocan escasez de mano de obra, tierras abandonadas y un aumento de las tensiones en torno al trabajo y los salarios. Los circuitos mercantiles y urbanos se contraen.
Recaudar fondos en tiempos de crisis sanitaria acrecienta la desconfianza. Las autoridades buscan soluciones: impuestos, requisas, monetización del esfuerzo de guerra. La población, debilitada, soporta mal la acumulación de cargas.
Tras la primera oleada, la enfermedad reaparece regularmente: en Francia entre 1353 y 1355, en Inglaterra entre 1360 y 1369, y luego a intervalos recurrentes hasta el siglo XVII.