Carlos V el Sabio: reconquista, Estado y Cisma de Occidente (1364–1380) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
En la primavera de 1364, Francia se juega una partida decisiva incluso antes de la reanudación de la gran guerra contra Inglaterra: hay que impedir una nueva guerra civil. Carlos II de Navarra (“Carlos el Malo”) intenta aprovechar el regreso al cautiverio de Juan II y la regencia del delfín para relanzar sus ambiciones.
La pérdida de Borgoña en favor de Felipe el Atrevido y la situación confusa en torno al rescate ofrecen a Carlos de Navarra una oportunidad. Multiplica los contactos y las promesas, hasta exhibir una ambición casi real. Recluta hombres entre las compañías y busca cortar el camino de la consagración para deslegitimar al nuevo soberano.
El delfín lanza la ofensiva antes de que la iniciativa se le escape. Se reúne un ejército gracias a los recursos votados por los estados en 1363. Bertrand du Guesclin recupera Mantes y Meulan, asegurando un eje clave entre París y Normandía.
El 16 de mayo de 1364, Du Guesclin derrota a las fuerzas navarras en Cocherel. La victoria tiene un efecto político inmediato: pone fin a la esperanza de una guerra privada contra la corona y restablece la autoridad real ante los ojos de una población agotada por el impuesto, los rescates y la inseguridad.
El nuevo poder marca también un cambio de registro: algunos prisioneros franceses capturados junto al navarro son ejecutados, señal de que el enfrentamiento contra el rey puede calificarse en adelante de traición, y no tratarse como una simple guerra feudal de rescate.
Cocherel abre el camino de la consagración. Carlos es consagrado el 19 de mayo de 1364 en Reims. La consagración no es un detalle ceremonial: transforma una victoria militar en legitimidad y cierra la secuencia abierta por Poitiers.