Carlos V el Sabio: reconquista, Estado y Cisma de Occidente (1364–1380) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
Carlos V refuerza el Estado, pero debe gobernar una realidad estructural: los príncipes de sangre disponen de apanajes, de redes y de medios militares. La estabilidad del reino depende tanto de la política dinástica como de las victorias.
Los apanajes permiten:
Pero también crean polos de poder que pueden oponerse al centro. Gobernar es, por tanto, arbitrar permanentemente entre la autoridad real y el equilibrio familiar.
En una monarquía fragilizada por la guerra y el impuesto, las rivalidades entre príncipes pueden:
La cuestión de la sucesión se vuelve central: una minoría real puede reabrir todas las fracturas.