
687 à 714
Después de Tertry (687), una cosa queda clara: el rey merovingio sigue existiendo, pero quien decide de verdad ya no es el rey. El centro de gravedad del poder se desplaza de forma definitiva hacia Austrasia y hacia una familia: los pipínidas.
Pipino de Herstal, dueño de los ricos dominios del valle del Mosa y mayordomo de palacio de Austrasia, se convierte en árbitro del reino. Su victoria en Tertry le permite dominar Neustria e imponer su autoridad sobre todo el espacio franco.
Su poder no se apoya en una corona, sino en tres pilares sólidos:
Poco a poco, Pipino gobierna como verdadero jefe del reino, mientras los reyes merovingios permanecen oficialmente en el trono.
Con Pipino de Herstal, el cargo de mayordomo de palacio cambia de naturaleza.
De simple oficial cortesano encargado de la casa real, pasa a ser un verdadero jefe político del reino.
Pipino gobierna apoyándose en:
En varios documentos del período, Pipino aparece como “Princeps Francorum” (“primero de los francos”). El título refleja la realidad política: sin corona, ejerce una autoridad comparable a la de un rey.
Los reyes merovingios siguen siendo útiles como símbolo de legitimidad dinástica, pero las decisiones pasan por el mayordomo y su entorno.
🔍 Zoom – “Princeps Francorum”: cuando el mayordomo gobierna como un rey
El poder pipínida también descansa en una base territorial excepcional.
Su centro está en el valle del Mosa, alrededor de Herstal, Jupille y zonas cercanas.
Estos dominios ofrecen ventajas clave:
Gracias a esta base, Pipino financia campañas, recompensa aliados y mantiene influencia duradera sobre la aristocracia franca.
🔍 Zoom – El valle del Mosa: base territorial de los pipínidas
Uno de los grandes objetivos de Pipino es extender la influencia franca hacia el norte, en Frisia.
Frisia (716) — Fuente: Wikimedia Commons
Esta zona es estratégica: controla las desembocaduras del Rin y del Mosa, grandes rutas comerciales hacia el mar del Norte.
Hacia 689, Pipino combate al rey frisón Radbod I cerca de Dorestad, centro comercial mayor del bajo Rin.
La victoria franca establece una influencia duradera, aunque la dominación sigue siendo frágil.
Pipino combina conquista militar y política religiosa: apoya al misionero Willibrord, que inicia la evangelización de Frisia.
Con apoyo pipínida, Willibrord funda un centro misionero en Utrecht, que se convierte en anclaje clave de la cristianización regional.
Esta alianza entre conquista militar y misión religiosa será una marca de la política carolingia posterior.
🔍 Zoom – Dorestad y Utrecht: Radbod, Willibrord y conquista-cristianización
Cuando Pipino de Herstal muere en 714, deja un poder inmenso, pero una sucesión frágil.
Su heredero legítimo es su nieto Teodoaldo, aún niño. Su viuda Plectrude intenta ejercer la regencia para proteger la herencia familiar.
Pero varias facciones aristocráticas impugnan esta sucesión. En este contexto aparece una nueva figura: Carlos Martel, hijo ilegítimo de Pipino.
Su habilidad política, talento militar y apoyo de parte de la aristocracia le permitirán pronto imponerse como nuevo hombre fuerte del reino.
🔍 Zoom – 714: crisis sucesoria y nacimiento de un hombre fuerte