Carlos Martel: gobernar sin corona (714–741) · ALTA EDAD MEDIA
El ascenso de Carlos Martel no empieza con una coronación, sino con una guerra sucesoria. En 714, la herencia de Pipino de Herstal es inmensa: tesoro, clientelas, mando militar. La cuestión es quién la controla.
La viuda de Pipino, Plectrude, impone a su nieto Teodoaldo como heredero del poder en Austrasia. Como Teodoaldo es niño, el gobierno es en realidad una regencia. Para asegurar esta opción, la facción de Plectrude encarcela a Carlos, hijo de Pipino y Alpaida, cuya legitimidad se discute.
En Neustria, el mayordomo Ragenfrido rechaza la regencia y se apoya en el rey Chilperico II. El reino se vuelve campo de batalla entre provincias y facciones: Austrasia contra Neustria, lealtades locales contra poder impuesto.
Carlos escapa en 715 y reúne aristócratas austrasianos. Se impone con una estrategia simple: vencer y convertir la victoria en autoridad política.
Tras estas victorias, Carlos marcha sobre Colonia. Plectrude se somete y entrega el tesoro y los símbolos del poder pipínida.