Carlomagno: heredar, conquistar, cambiar de escala (768–814) · ALTA EDAD MEDIA
En el Este, el poder ávaro domina durante generaciones la cuenca del Danubio. Para Carlomagno, este frente es militar y estratégico: asegurar Baviera, controlar rutas danubianas y estabilizar una frontera expuesta.
Las campañas contra los ávaros se desarrollan en un espacio de frontera donde interactúan francos, eslavos y Bizancio. La victoria no significa solo anexión: implica también crear zonas tampón.
Las primeras campañas comienzan en 791. En la década siguiente, las operaciones permiten tomar centros de poder y capturar un gran tesoro acumulado por los ávaros. La resistencia retrocede progresivamente a inicios del siglo IX.
Reducido el peligro ávaro, el imperio organiza marcas orientales a lo largo del Danubio: el objetivo es controlar un espacio amplio mediante administración de tipo militar.