Raúl de Borgoña: rey de los francos entre príncipes y normandos (923–936) · ALTA EDAD MEDIA
En los años 930, la realeza choca con príncipes territoriales. El caso más espectacular es Herberto II de Vermandois, capaz de controlar o amenazar lugares esenciales para la monarquía.
En 931, Raúl y su aliado Hugo el Grande entran en Reims y expulsan al arzobispo Hugo, hijo de Herberto. Controlar Reims significa influir en legitimidad regia y redes eclesiásticas.
El conflicto se juega también en castillos. En 930, Herberto toma Vitry-en-Perthois, en manos de Bosón, hermano de Raúl.
Después de Reims (931), Herberto se ve obligado a devolver fortalezas, luego vuelve a atacar con apoyo de Enrique el Pajarero. La política entra en ciclo:
Al final, la «paz» parece una negociación: Herberto se somete y conserva gran parte de sus dominios, mientras el rey mantiene puntos decisivos como Reims, Château-Thierry y Laon.