Raúl de Borgoña: rey de los francos entre príncipes y normandos (923–936) · ALTA EDAD MEDIA
Al inicio del reinado de Raúl, Normandía sigue siendo zona de guerra. Los líderes vikingos ya están instalados y alternan incursiones, negociaciones y expansión territorial.
En 924, Raúl combate sobre el Oise contra los normandos de Rollón. La campaña termina con paz negociada: a cambio de frenar incursiones, Rollón recibe territorios, entre ellos el Hiémois y el Bessin.
En verano de 925, Raúl reúne gran ejército y vence en Eu, con ayuda de grandes príncipes como Herberto II de Vermandois, Helgaud de Ponthieu, Arnulfo de Flandes y Adalolfo de Boulogne.
El episodio muestra que la defensa se basa en coalición: el rey depende de fuerzas principescas.
En 926, el ejército regio sufre grave derrota en Fauquembergues (río Aa). Helgaud muere y Raúl, herido, se repliega a Laon.
Tras Rollón, el poder normando se consolida en torno a Ruan bajo Guillermo I Espada Larga. Hacia 930, Raúl recibe su homenaje: convierte un antiguo enemigo en socio político, al precio de concesiones como el Cotentin.
El objetivo ya no es solo frenar incursiones, sino encuadrar un principado mediante fidelidad negociada y arbitraje territorial.