Chilperico I: ambición y la faida real · ALTA EDAD MEDIA
Cuando murió Clotario I, sus cuatro hijos (Cariberto, Gontrán, Sigeberto y Chilperico) echaron suertes para repartir el reino, según la tradición de la ley sálica.
Aunque la división pretendía ser justa en términos de rentas, era geográficamente compleja. París, capital de Clodoveo, se compartió entre los hermanos para que ninguno pudiera apropiársela en solitario.
Chilperico, el menor, no esperó al reparto oficial. Se apoderó del tesoro real en Berny y ocupó París con sus guerreros. Sus hermanos tuvieron que unirse para expulsarlo y obligarlo a aceptar su parte (el reino de Soissons). Este episodio marcó el inicio de una desconfianza duradera entre los hermanos.
Esta división fijó las fronteras de lo que serían:
La unidad de Clodoveo y Clotario se rompió durante casi 50 años de guerras civiles.