Los mayordomos de palacio: desplazamiento del poder (639–687) · ALTA EDAD MEDIA
Si Austrasia es el laboratorio de los pipínidas, Neustria es el escenario de una política brutal. Con Ebroino, el mayordomo de palacio se convierte en un jefe de facción capaz de gobernar casi como un rey, pero sin corona.
Ebroino se impone porque sabe:
Esta violencia no es una «locura» individual: refleja un sistema en el que la autoridad real ya no basta para estabilizar a las élites.
La rivalidad entre los grandes de ambas zonas estructura la política:
Ebroino encarna el momento en que el cargo de mayordomo de palacio se vuelve una máquina de poder, aún frágil: depende de victorias políticas cotidianas.