Los mayordomos de palacio: desplazamiento del poder (639–687) · ALTA EDAD MEDIA
Una de las figuras más notables del siglo VII es Balthild, esposa del rey Clodoveo II y regente del reino franco durante la minoría de su hijo.
Su destino es excepcional. Según fuentes medievales, nació en la Inglaterra anglosajona, probablemente en una familia noble. Capturada en una incursión o vendida por traficantes, fue llevada a la Galia como esclava.
Fue comprada por Erquinoaldo, poderoso mayordomo de palacio de Neustria. Su belleza, inteligencia y piedad impresionaron a la corte.
Hacia 649, el rey Clodoveo II se casó con Balthild.
Esta unión es notable: era raro que un rey merovingio se casara con una mujer de origen servil. Pero Balthild se ganó pronto el respeto de aristócratas y clero.
Dio varios herederos al rey:
Estos hijos reinarían sucesivamente en los reinos francos.
Cuando Clodoveo II murió en 657, sus hijos eran muy jóvenes.
Balthild se convirtió en regente del reino, con apoyo de algunos mayordomos de palacio y obispos influyentes.
Durante ese período impulsó políticas importantes:
Estas medidas le dieron fama de justicia y piedad.
Hacia 664, Balthild se retiró voluntariamente del poder.
Entró en el monasterio de Chelles, cerca de París, que ella misma había fundado. Vivió allí con sencillez hasta su muerte, hacia 680.
Muy pronto su memoria fue venerada como la de una reina santa.
Su vida sigue siendo una de las más extraordinarias de la Edad Media: la de una esclava convertida en reina y luego en santa, símbolo de la alianza entre la monarquía merovingia y la Iglesia.