Felipe III el Atrevido: continuidad capeta y crisis mediterráneas (1270–1285) · PLENA EDAD MEDIA
Al final del reinado de Felipe III, un matrimonio prepara el futuro: la unión de su hijo Felipe con Juana de Navarra. No es un episodio sentimental: es un acto de gobierno que compromete territorios y herencias.
Juana es heredera de Navarra y de Champaña. El matrimonio anuncia una extensión de influencia: por vía dinástica, la corona capeta se acerca al este del reino y refuerza sus recursos.
La cuestión es también un asunto de tutela y de gobierno: tras la muerte del rey de Navarra, la minoría de edad de la heredera abre un periodo de administración en el que los capetos buscan asegurar la herencia mediante el derecho, los esponsales y los tratados.
La unión prepara el reinado de Felipe IV el Hermoso: otorga a la monarquía medios y desafíos nuevos, y muestra una estrategia capeta constante: construir el poder mediante el derecho, los matrimonios y las sucesiones.