Felipe IV el Hermoso: Estado, fiscalidad y choque con el papado (1285-1314) · PLENA EDAD MEDIA
En 1314, estalla un escándalo en el corazón de la familia real: el llamado asunto de la torre de Nesle. Más allá del suceso, la cuestión es política: una sospecha sobre el linaje amenaza la continuidad capeta, fundada en una transmisión clara e incontestable.
Dos nueras del rey son acusadas de adulterio: Margarita de Borgoña (esposa de Luis) y Blanca de Borgoña (esposa de Carlos). Las acusaciones son reveladas por Isabel de Francia, hija de Felipe IV y reina consorte de Inglaterra.
Los supuestos amantes, los hermanos Felipe y Gauthier de Aunay, caballeros de la casa real, son arrestados. Se obtienen confesiones bajo tortura y el asunto se convierte en un crimen de lesa majestad.
Las condenas son de una violencia extrema: los dos hombres son ejecutados públicamente. Las princesas son rapadas y encarceladas: Margarita queda recluida en Château-Gaillard, donde muere al año siguiente; Blanca conoce un destino menos inmediato, antes de ser conducida a la vida religiosa.
Una tercera nuera, Juana de Borgoña, es inquietada por haber guardado el secreto, y luego rehabilitada.
El asunto revela una fragilidad: si la paternidad de un futuro soberano pudiera ponerse en duda, sería la autoridad misma del reino la que vacilaría. Alimenta también una memoria duradera, que más tarde inspirará relatos y leyendas, uniendo escándalo moral y crisis política.