Moneda y \"falso monedero\": mutaciones y agnel de oro (1306-1311)

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Felipe IV el Hermoso: Estado, fiscalidad y choque con el papado (1285-1314) · PLENA EDAD MEDIA

El reinado de Felipe IV es un momento de crisis monetaria. El rey y sus consejeros multiplican las emisiones, modifican los equilibrios entre plata, vellón y oro, y buscan financiar el Estado sin disponer de una reserva ilimitada de metal precioso.


📉 Devaluaciones, reevaluaciones, cólera social

A comienzos del siglo XIV, las “mutaciones” se suceden: se devalúa y luego se reevalúa, lo que alimenta un sentimiento de incoherencia. Para la opinión, tocar el peso o la ley de las monedas se asemeja a un fraude: de ahí la acusación de “falso monedero”.

Las consecuencias son concretas:

  • inflación y pérdidas de ingresos fijos (nobleza, burguesía, clero);
  • motines urbanos;
  • ligas de nobles que exigen el retorno a una “buena moneda”, a menudo asociada a la de San Luis.

🏦 Crisis de crédito y actores financieros

Las tensiones monetarias se combinan con tensiones de crédito: especulación, competencia de monedas señoriales, y el papel de redes financieras (cambistas, banqueros italianos). El poder alterna control, restricciones y expulsiones, para recuperar márgenes de maniobra fiscales y políticos.


🥇 1311: un retorno duradero del oro

En este contexto, la aparición duradera de emisiones de oro marca un giro. En 1311, Felipe IV lanza un “mouton de oro” (agnel): el oro se convierte en un instrumento esencial del sistema monetario. Esta innovación se inscribe en una larga duración, aunque las crisis del reinado muestran que una moneda no se estabiliza solo por decreto.


🧠 A retener

  • La moneda es un instrumento de soberanía y de financiación, pero también un riesgo político.
  • Las mutaciones monetarias debilitan la confianza y pueden desencadenar crisis sociales.
  • El oro se instala de forma duradera en la acuñación al final del reinado.