Felipe V el Largo: estabilizar el reino tras la crisis (1316–1322) · PLENA EDAD MEDIA
En 1320, un movimiento de «Pastorcillos» surge en particular en Normandía y recorre varias regiones del reino. Mezcla fervor, rumores y cólera social, y desemboca en violencias.
El movimiento es heterogéneo: campesinos, marginados, predicadores y grupos armados. La dinámica puede escapar rápidamente al control de las autoridades locales y amenazar la seguridad de las ciudades y del campo.
El movimiento amenaza el orden público y se transforma en una «cruzada» popular: plazas reales, el clero y sobre todo comunidades judías son atacados. Juan XXII condena la empresa, y la monarquía debe reprimir: los Pastorcillos son aplastados o ejecutados, y los supervivientes huyen más allá de los Pirineos, hacia Aragón.
Para Felipe V, la prioridad es el orden público: dispersar, castigar y reafirmar la capacidad del rey para proteger.