Carlos VI: minoría, locura y guerra civil (1380–1422) · PLENA EDAD MEDIA
La combinación de guerra civil y presión inglesa condujo a una crisis de soberanía. En 1420, una parte del poder eligió una solución radical: reorganizar la sucesión en favor de Inglaterra.
El tratado de Troyes (1420) estipulaba que Catalina, hija de Carlos VI, se casara con Enrique V de Inglaterra, y que el heredero nacido de esa unión fuera reconocido como rey de Francia. El delfín Carlos quedaba apartado.
Este texto fue contestado: muchos consideraban que un rey no podía disponer libremente de la corona, y la autoridad de Carlos VI estaba debilitada por la enfermedad. Pero el tratado se convirtió en un arma política mayor: justificaba la alianza anglo-borgoñona.
Carlos VI murió el 21 de octubre de 1422 en el hôtel Saint-Pol de París, tras más de cuarenta años de reinado. Fue enterrado en Saint-Denis.
La sucesión siguió siendo disputada: jurídica y políticamente, el reino se dividió entre los partidarios del linaje surgido del tratado y los que apoyaban al delfín, futuro Carlos VII, en los territorios al sur del Loira.