Carlos VI: minoría, locura y guerra civil (1380–1422) · PLENA EDAD MEDIA
Tras años de inestabilidad interior y guerras periféricas, se abrió una ventana diplomática. En 1389, se concluyó una tregua entre Francia e Inglaterra: la tregua de Leulinghem.
La tregua no puso fin a la guerra de los Cien Años, pero cambió la intensidad del conflicto: las grandes operaciones se enrarecieron, y la atención pudo desplazarse hacia la consolidación interior y la gestión de los principados.
Una larga tregua tenía dos efectos contradictorios: