Carlos VI: minoría, locura y guerra civil (1380–1422) · PLENA EDAD MEDIA
El 17 de julio de 1385, Carlos VI se casó con Isabel de Baviera en la catedral de Notre-Dame de Amiens. En un período dominado por los príncipes, una boda real no era nunca un asunto privado: fijaba alianzas, construía legitimidad y preparaba la continuidad dinástica.
Isabel era hija de Esteban III, duque de Baviera-Ingolstadt, y de Taddea Visconti. Para el reino de Francia, esta unión reforzaba una trama de alianzas y vínculos cortesanos en un momento en que la guerra de los Cien Años se ralentizaba por las treguas, pero la política europea seguía siendo inestable.
Para los tíos, el matrimonio era también un instrumento de gobierno: estabilizaba la sucesión y contribuía a la puesta en escena de la autoridad. Para Carlos VI, marcaba un paso hacia la mayoría política, aunque el control efectivo del consejo siguió siendo disputado hasta 1388.