Carlos VII: Juana de Arco, la reconquista y la restauración del Estado (1422–1461) · PLENA EDAD MEDIA
El 29 de mayo de 1453, la ciudad de Constantinopla, capital del Imperio romano de Oriente (o Imperio bizantino), cae bajo los asaltos de las fuerzas del sultán otomano Mehmed II. Este acontecimiento es considerado por muchos historiadores como el fin de la Edad Media clásica y el comienzo de la época moderna.
El Imperio bizantino, heredero del Imperio romano de Oriente, había conocido muchas décadas de declive:
A principios del siglo XV, el Imperio bizantino no era ya más que la ciudad de Constantinopla y algunos territorios dispersos.
Mehmed II, sultán otomano de 21 años, decide lanzar un asalto final sobre Constantinopla:
Constantinopla es saqueada. Se convierte en la nueva capital del Imperio otomano: Estambul.
La toma de Constantinopla por los Otomanos corta el acceso a las antiguas rutas comerciales terrestres hacia Asia (ruta de la seda). Esto accelera la búsqueda de rutas marítimas alternativas hacia Asia, contribuyendo a las grandes exploraciones (Colón, Vasco de Gama).
Numerosos eruditos y sabios byzantinos huyen hacia Italia, llevando consigo manuscritos griegos y su conocimiento del mundo antiguo. Esta emigración contribuye al Renacimiento italiano, ya en curso.
El Imperio byzantino se consideraba el heredero legítimo del Imperio romano. Su caída marca el fin de una continuidad política que se remontaba a varios siglos, desde Augusto hasta Constantino XI.
El año 1453 marca dos grandes rupturas:
| Acontecimiento | Fecha | Significación |
|---|---|---|
| Caída de Constantinopla | 29 de mayo de 1453 | Fin del Imperio byzantino / Época moderna |
| Batalla de Castillon | 17 de julio de 1453 | Fin de la Guerra de los Cien Años |
Estos dos acontecimentos conjuntos dan al año 1453 el valor de un año de transición histórica.