Hugo Capeto: nacimiento de la dinastía capeta (987–996) · PLENA EDAD MEDIA
Hugo Capeto muere en 996. Lo que cuenta no es la extensión de sus conquistas, sino el éxito de la sucesión: Roberto II le sucede.
Los Capetos nacen en un mundo donde la corona puede ser discutida. Al asociar a Roberto muy temprano, Hugo reduce el periodo de vacancia y hace la transición más aceptable para los grandes.
A finales de la década de 990, la autoridad capeta sigue siendo contestada por grandes feudales. La muerte de Eudes de Blois en la primavera de 996 elimina a un adversario central, pero las tensiones principescas persisten.
Según los relatos, Hugo cae enfermo durante el verano de 996 y se dirige a Souvigny, cerca de la tumba de san Mayeul (muerto en 994), antes de extinguirse en el otoño. Algunas tradiciones evocan una enfermedad de tipo variólico, y sitúan su muerte en un lugar llamado Judéis (“Los Judíos”), cerca de Chartres.
El dominio real sigue siendo limitado y los grandes príncipes conservan una fuerte autonomía. Sin embargo, una dinastía estable lo cambia todo: permite instaurar hábitos de gobierno, tejer alianzas y aumentar progresivamente la autoridad real.