Juan II el Bueno: cautiverio, crisis interior y tratado de Bretigny (1350–1364) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
Juan II sucede a Felipe VI en 1350. Hereda un reino puesto a prueba: primera fase de la guerra favorable a los ingleses (de Crécy a Calais), treguas ligadas a la peste, finanzas bajo tensión y una sociedad debilitada. La corona de los Valois sigue siendo disputada, en particular por Inglaterra y por Navarra.
El rey debe financiar simultáneamente el esfuerzo de guerra, contener la inseguridad y tranquilizar a las ciudades y al campo. Las decisiones monetarias y fiscales se vuelven centrales: cada recaudación de impuesto o mutación de moneda puede desencadenar resistencias.
En un reino inquieto, el aparato y el ritmo de las ceremonias cuentan: consagración, entrada solemne, investiduras de caballeros y distribución de honores son otras tantas herramientas para consolidar fidelidades. Juan II comienza así su reinado con una estrategia de afirmación, en un momento en que sus rivales observan y buscan explotar la fragilidad valois.