Juan II el Bueno: cautiverio, crisis interior y tratado de Bretigny (1350–1364) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
En 1351, Juan II busca recuperar la iniciativa política en un reino debilitado. Dos medidas marcan esta estrategia: un gesto financiero popular y un intento de cohesionar la nobleza mediante una caballería “de Estado”.
Del 11 de septiembre de 1351 al 12 de septiembre de 1352, el rey suspende la deuda en nombre de la preparación de un tesoro de guerra. Como el Estado suele endeudarse con acreedores que se resarcen mediante la percepción de impuestos, estos son impopulares: la medida es, por tanto, bien recibida.
También pone de relieve un problema de fondo: financiar la guerra de manera duradera sin delegar la fiscalidad en intermediarios detestados, y sin volver el impuesto políticamente explosivo.
El 16 de noviembre de 1351, Juan II crea la orden de la Estrella, una orden de caballería destinada a reforzar la lealtad y la unidad de la élite militar bajo dirección real, en respuesta a los modelos ingleses. Su sede se fija en Saint-Ouen, cerca de Saint-Denis, lugar simbólico de la monarquía.
La orden pone por delante la disciplina y la fidelidad, y sus miembros se reconocen por un collar y una estrella. Los estatutos exaltan el honor y la cohesión, con juramentos que valoran la negativa a retroceder.
Cohesionar la nobleza es un objetivo difícil: rivalidades, intereses locales y restricciones financieras limitan la eficacia real. Un ideal de valentía “sin retroceso” también puede tener efectos tácticos peligrosos si la cohesión se transforma en rigidez.