Juan II el Bueno: cautiverio, crisis interior y tratado de Bretigny (1350–1364) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
El conflicto entre Juan II y Carlos II de Navarra no nace solamente de una disputa de prestigio: se arraiga en feudos, redes y decisiones de gobierno. El asunto de Angulema cristaliza estas tensiones desde los primeros meses del reinado.
Carlos II de Navarra considera tener derechos sobre el condado de Angulema, en nombre de acuerdos anteriores y de compensaciones prometidas (castellanías y arreglos territoriales) que juzga incumplidas. Pero Juan II atribuye el condado a su favorito, Carlos de la Cerda, en diciembre de 1350.
Esta elección es un afrenta política: refuerza a un hombre del partido real y priva al navarro de un punto de apoyo estratégico, al tiempo que lo excluye simbólicamente del reparto de honores.
Con la muerte de Felipe VI, la tregua de hecho se resquebraja y las tensiones se reavivan. Carlos de la Cerda, nombrado condestable, dirige una campaña activa en Poitou y Saintonge. Toma Saint-Jean-d’Angély el 11 de agosto de 1351, lo que ilustra la voluntad del poder real de recuperar la iniciativa.
La campaña tiene también una dimensión interior: consolida la posición de la Cerda, lo que acentúa mecánicamente el resentimiento navarro.