Juan II el Bueno: cautiverio, crisis interior y tratado de Bretigny (1350–1364) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
En vísperas de Poitiers, Francia no solo está amenazada desde el exterior: está atravesada por rivalidades internas. La crisis navarra rebrota, la confianza se derrumba, y Juan II opta por una demostración de fuerza espectacular.
El delfín Carlos está atrapado en equilibrios diplomáticos complejos: el Imperio, Borgoña y el Delfinado forman un espacio donde se entrecruzan alianzas y rivalidades. En este contexto, la propaganda y las intrigas desempeñan un papel importante: el bando navarro busca enfrentar al hijo con el padre y aislar al rey.
Para calmar las inquietudes, Juan II concede al delfín un gran apanaje y responsabilidades, pero la desconfianza persiste.
El 5 de abril de 1356, durante una reunión de nobles en Rouen, Juan II irrumpe armado y hace arrestar a Carlos II de Navarra. La intervención se escenifica como un acto de autoridad soberana: neutralizar a un príncipe percibido como peligroso, acusado de complots y considerado responsable de una crisis política duradera.
Acto seguido, Juan V de Harcourt y varios compañeros son arrestados y ejecutados. El gesto es deliberadamente ejemplarizante, pero causa conmoción: en Normandía, se percibe como una violación de los equilibrios y de los compromisos, y radicaliza las lealtades.
El asunto de Rouen desencadena una cascada:
En junio–julio de 1356, las ofensivas se encadenan, y la cabalgada del Príncipe Negro desde Guyena conduce directamente al enfrentamiento de Poitiers.